El club más rico

Las asambleas del Real Madrid han sido, tradicionalmente, salvo alguna excepción, paseos militares para el presidente. A don Santiago Bernabéu no había quien le pusiera peros. Quienes lo hacían no echaban leña al fuego porque sabían que iban a salir chamuscados. El senado madridista estaba siempre con el presidente. Tenía sobrados motivos para ello. Solamente en tiempos de Ramón Mendoza y Lorenzo Sanz hubo alguna discrepancia. Destacado socio en las discusiones fue un tiempo Ramón Calderón. Era el aguijón de la asamblea y se opinaba, que en realidad, era un mandado de Florentino Pérez. Éste encontró un club en ruina y hoy podrá afirmar que el Real Madrid es, en este momento, según la revista «Forbes», el club más rico del mundo. El Barcelona es tercero y entre ellos está el Manchester United, que ostentó el liderato durante años.

Florentino Pérez consiguió desbancar al club inglés con sus agresivas políticas en todas las materias económicas. La publicidad de las camisetas, los contratos con la casa multinacional que le abastece en ropa deportiva, el privilegio del que goza en el reparto de los derechos televisivos, sus giras con grandes contratos y la extensión de la marca Real Madrid por todo el mundo le aportan dineros que en otros tiempos habrían parecido sueños.

En otras asambleas aparecieron socios anécdota y con Ramón Calderón hubo manejos, manipulaciones, que fueron denunciadas y dejaron para la posteridad nombres ligados a él. Hoy todo serán plácemes. Florentino ya se ha ganado a los cien de su sanedrín.

Posdata. Florentino Pérez predica que el club nunca será sociedad anónima. Bruselas no piensa lo mismo.