¡Holanda es la leche!

La Razón
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El comienzo del periodo de la presidencia del Consejo de Ministros de la UE por parte de la delegación de los Países Bajos no ha podido ser peor. Un ejemplo: el calendario exacto de reuniones del Consejo Agrícola se desconocía a principios de año; finalmente, la reunión correspondiente a este mes de enero se suprimió, se mantiene el encuentro de febrero y no se sabe lo que pasará con el de mayo.

Aunque parezca mentira, ya que se tiene a los holandeses como personas previsoras y de carácter ordenado, en esta ocasión los del Gobierno de La Haya no han estado a la altura.

Ya se verá si enmiendan sus errores. Por otro lado, desde la óptica española se debe tener en cuenta que este país tiene instintos bajos en lo que respecta a la PAC. Dicho de otra manera, forma parte de lo que algunos llaman en Bruselas «el eje del mal», es decir, que están en el grupo de estados miembros que quieren reducir el dinero de las ayudas de la PAC o, por lo menos, cambiarlo en profundidad. En este contexto, cabe recordar que España es, después de Francia, el Estado miembro que más se beneficia de los fondos de la PAC. En resumidas cuentas, que los holandeses no son de fiar a estos efectos.

No obstante, no todo va a ser malo. Los agricultores y ganaderos holandeses tienen un sistema de organización y de concentración de la oferta que es muy eficaz desde el punto de vista de la comercialización. Un ejemplo evidente es el sector lácteo, donde una sola cooperativa agrupa la mayor parte de la producción de leche, lo que le permite una capacidad de negociación frente a la distribución muy superior a la existente en España, donde la oferta está mucho más que atomizada.

Por cierto, estos días comienza en nuestro país una campaña de promoción de los productos lácteos. Falta hace por la situación del mercado y porque su consumo está cayendo mientras crece el de otras «leches», como la de soja o avena.