La frase de «Pagafantas»

Tenía una presencia muy imponente. Su personaje en «Pagafantas», la señora Begoñas, estaba siempre al fondo. Luego adquiría un protagonismo muy importante: sólo decía una frase en la película, pero era la del título. Me hizo pensar en ella para este papel el carrerón que tenía y esa voz y personalidad tan potentes. Me impresionaba su presencia en el rodaje, pero sin llegar a imponerme. Todo lo contrario, eso le hacía merecedora de un gran profesionalidad. Las mujeres con carácter fuerte e independiente que le concedíamos los directores coincidía, en este caso, con la personalidad de la intérprete.

De todo el rodaje, recuerdo un momento muy preciso: cuando acabamos y estábamos esperando a coger el tren para volver a Madrid desde Bilbao, nos quedamos los últimos ella y yo. La conversación duró como dos horas y fue alucinante. Me habló del ambiente de Madrid de los 40 y 50, luego de los grupos de tertulias del Gijón. Cómo se movía en un ambiente masculino. También me contó con detalle cómo conoció Cannes siendo una cría cuando fue a presentar «Surcos». Orson Wells le acosaba y ella trató de quitárselo de encima. Después del rodaje, vino la promoción y mantuvimos el contacto durante algún tiempo. Como hace poco más de un año tuvimos nuestra última conversación en el café del Teatro Español. En estos momentos pienso que ha vivido muy intensamente. Afortunadamente, María hizo siempre lo que le dio la gana.