Draghi se va por la puerta grande

El presidente del Banco Central Europeo siempre dijo que haría lo indecible por la buena salud del euro. De la moneda única y de la economía europea en su conjunto. Ahora que se acerca su marcha, su relevo al frente del BCE, ha decidido lanzar un ambicioso plan de estímulos. La ocasión lo requiere. Con la recesión en buena parte de la eurozona, con crecimiento negativo o cero, con el Brexit a las puertas, el BCE restablece el programa de compra de deuda por 20.000 millones de euros mensuales desde el 1 de noviembre. Se le echará de menos.