Parolin toma posesión de su cargo «en ausencia»

Comienzo efectivo de la era Bergoglio. El nuevo secretario de Estado del Vaticano fue operado de un problema de salud de poca gravedad

Pietro Parolin, en una imagen de archivo
Pietro Parolin, en una imagen de archivo

El arzobispo Pietro Parolin, ex nuncio apostólico en Venezuela, es desde ayer el nuevo secretario de Estado del Vaticano en sustitución del cardenal Tarcisio Bertone. No pudo tomar posesión de su cargo de forma presencial debido a una inesperada operación por un problema de salud de poca gravedad, según aseguró el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi. La ceremonia prevista en la Secretaría de Estado para que Bertone y Parolin se pasaran el testigo quedó pues convertida en una despedida del purpurado de la oficina que ha dirigido durante los últimos siete años, convirtiéndose en el personaje de mayor poder e influencia en la Iglesia católica durante el pontificado de Benedicto XVI por detrás sólo del Papa.

Francisco fue el encargado de dar la noticia de que Parolin no iba a aparecer en el día en que estaba llamado a ser protagonista: «Nos hemos reunido para dar las gracias al cardenal Tarcisio Bertone, que deja el cargo de secretario de Estado; y para dar nuestra bienvenida a Monseñor Pietro Parolin. Pero será una bienvenida ''en ausencia'', porque tomará posesión de su nuevo cargo dentro de algunas semanas, a causa de una pequeña operación médica que ha tenido que hacerse».

Ante los empleados de la Secretaría de Estado, el obispo de Roma destacó que Parolin conoce bien este dicasterio convertido en el arquitrabe de la Curia, pues trabajó en él anteriormente, llegando a alcanzar antes de ser nombrado nuncio en Caracas el cargo de subsecretario para las Relaciones con los Estados, equivalente al puesto de «viceministro» de Asuntos Exteriores en cualquier otro país. «Conoce muy bien la familia de la Secretaría de Estado, donde ha trabajado durante muchos años con pasión y competencia, y con esa capacidad de diálogo y de trato humano que son una característica suya. En cierto sentido es como si volviera a casa», comentó Francisco.

El Papa tuvo palabras elogiosas para el hasta ahora todopoderoso cardenal salesiano. Le manifestó una gratitud que, según comentó, también compartía su antecesor, Benedicto XVI. «Veo en usted, antes que nada, a un hijo de don Bosco. Todos estamos marcados por nuestra historia. Pensando en su largo servicio a la Iglesia, sea en la enseñanza, como en su ministerio de obispo diocesano y en el trabajo en la Curia, hasta su cargo como secretario de Estado, me parece que el hilo de unión ha sido la vocación sacerdotal salesiana, que le marcó desde la tierna infancia», dijo Francisco sobre Bertone, quien no pierde toda su influencia, pues se mantiene en el comité de control del Instituto para las Obras de Religión (IOR), la banca vaticana.

Nuevo obispo español en la Curia

Por otra parte, el Papa nombró ayer obispo al sacerdote español de los Legionarios de Cristo Fernando Vérgez Alzaga, que desde finales de agosto es secretario general de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano. En una carta dirigida al Cardenal Giuseppe Bertello, el Pontífice subrayó que Vérgez deberá ocuparse de «la formación humana y cristiana de empleados y colaboradores» de este organismo.

El secretario más joven

Pietro Parolin dejó Roma en 2009 al ser ordenado arzobispo por Benedicto XVI. El que tiempo atrás fuera viceministro del Exterior del Vaticano fue enviado como Nuncio a Venezuela. A sus 58 años, Parolin se convirtió ayer en el más joven de los que han ocupado el puesto de secretario de Estado Vaticano desde la época de Eugenio Pacelli.