Una JMJ de apoyo a los migrantes

La Jornada Mundial de la Juventud arranca mañana en Panamá con menor previsión de asistencia que las anteriores.

La Jornada Mundial de la Juventud arranca mañana en Panamá con menor previsión de asistencia que las anteriores.

Francisco encara su tercera Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y regresa de nuevo a América, tierra que fraguó su pensamiento y le preparó para el Pontificado. Desde hace días, miles de jóvenes se encuentran ya en Panamá para participar en el mayor encuentro de jóvenes católicos que instituyó Juan Pablo II en 1984.

El Papa realizará este viaje con 82 años y una agenda repleta de actos. Uno de los hándicaps de esta edición es la fecha elegida para su celebración. Por lo general, las JMJ tienen lugar en el verano de Europa, salvo excepciones como esta. La elección de la fecha obedece, sobre todo, a que no es época de lluvias caribeñas.

El Vaticano, aún a sabiendas de que celebrar la JMJ en enero provocará que acudan muchos menos jóvenes de lo habitual, espera que se convierta en uno de los eventos más numerosos de los últimos años. Otra de las dificultades es el tamaño del país, con el consiguiente riesgo de colapso. De hecho, el domingo, a tres días de la llegada de Francisco, sufrió un apagón de luz a gran escala y la organización de la JMJ trabaja para que esto no suceda cuando comiencen los actos. Pero estos problemas para el Papa son «pecata minuta». El Pontífice argentino conectará con los jóvenes apenas aterrice el miércoles en el país. No hay que olvidar que es latinoamericano, y la mayor parte de los peregrinos que se reunirá en Panamá, también lo serán. El Papa hablará cada día en español. Se espera que improvise y ofrezca alguno de esos momentos que tanto le caracterizan.

Los problemas de los jóvenes, especialmente los de Centroamérica con el drama de la migración y la violencia, pero también una mirada a la defensa de la ecología serán los temas a los que se referirá durante su visita a Panamá. La agenda fuerte del Papa comenzará el jueves con la tradicional ceremonia de bienvenida en el Palacio de las Garzas y, a continuación, tendrá lugar la visita de cortesía al presidente, Juan Carlos Varela. Será en la tarde cuando tenga lugar el primer acto propio de la JMJ, el de la acogida y apertura en el Campo Santa María la Antigua, junto a la costa, donde se desarrollarán la mayoría de los actos centrales. Al día siguiente, Francisco acudirá al centro de menores Las Garzas de Pacora, y allí confesará a aquellos que lo soliciten. Ya en la tarde, miles de jóvenes se concentrarán en el Campo Santa María la Antigua para celebrar el Vía Crucis.

Lisboa, ¿próximo destino?

La JMJ continuará en la mañana del sábado con una misa con la dedicación del altar de la Catedral Basílica de Santa María la Antigua y, tras almorzar con algunos jóvenes, Francisco presidirá la vigilia en el Campo San Juan Pablo II. En este mismo lugar, celebrará al día siguiente la misa, en la que además dará a conocer el lugar de la próxima JMJ, que previsiblemente será en Lisboa.

Las últimas horas en Centroamérica las pasará en la Casa Hogar Buen Samaritano, un centro con pacientes VIH carentes de recursos que encuentran apoyo en este lugar. El último acto antes de regresar a Roma será el de los voluntarios en el Estadio Rommel Fernández.