Ejercicio para la diabetes

La diabetes afecta a casi 8 de cada 100 personas. Con actividad física diaria es posible reducir hasta en un 70% el riesgo de padecer esta enfermedad. Aun así, todavía no existe una cura

La diabetes es una enfermedad crónica de larga duración que afecta la forma en que el cuerpo convierte los alimentos en energía. Se trata de una dolencia difícil que impone ciertas demandas de por vida a los 366 millones de personas que la padecen y a sus familias, porque estas personas son responsables del 95 por ciento de la atención que necesitan.

Es, además, una de las enfermedades no contagiosas más frecuentes del mundo. En España afecta a casi 8 de cada 100 personas y este porcentaje ha aumentado con respecto a los años noventa. A demás no hay solo un tipo, hay dos: la Diabetes Mellitus tipo 1 (DM1) y la Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2).

A diferencia de la primera, la segunda puede detectarse en personas con todo tipo de edades y en la primera se desconoce la causa exacta de su aparición. Es fundamental que los afectados reciban una continua educación de alta calidad sobre los tipos de alimentos que consumen por profesionales lo suficientemente cualificados. La población en España con diabetes se encuentra 3,71 puntos porcentuales por encima de 1991.

Esta afección, además, afecta más en la actualidad a los hombres que las mujeres y en el caso de la DM1, suele tener más impacto en las personas que sobrepasan los 60 años.

Todavía no existe una cura para la diabetes, pero se puede reducir mucho el efecto que tiene sobre la vida si se practican hábitos saludables y se toman los medicamentos necesarios. Y no lo digo yo. Una investigación en la que ha participado la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en colaboración con investigadores de la Universidad Federal de Viçosa en Mina Gerais (Brasil), concluye que el ejercicio en pacientes diabéticos e hipertensos mejora la capacidad cognitiva, incidiendo en aspectos como la atención y el tiempo de respuesta a los estímulos.

De hecho, es posible evitarla. Si se aumenta la actividad física diaria al menos por 30 minutos y si se pierde de un 5 al 10 por ciento del peso corporal, es posible reducir hasta en un 70% el riesgo de padecer este daño. Mucho cuidado estas navidades, que los dulces son tentativos, y las copitas de más, también.