Sociedad

Enferman el planeta y las personas

“Resulta indiscutible el impacto que el cambio climático tiene en la vida de las personas. Ya lo estamos viendo y viviendo en propias carnes”, cuenta Carmen Montón en su artículo quincenal

Air pollution in Tehran
La contaminación del aire por sí misma es responsable directa de siete millones de muertes prematuras al añoABEDIN TAHERKENAREHEFE

Sin caer en el alarmismo, ni catastrofismo debemos ser conscientes de que si los países no adoptan acuerdos drásticos y urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero se tiraran por tierra los avances en la salud de las personas; y por supuesto la expectativa de alcanzar nuevos hitos en bienestar y esperanza de vida . Es indiscutible el impacto que el cambio climático tiene en la vida de las personas. Ya lo estamos viendo y viviendo en propias carnes. La contaminación del aire, el aumento de la temperatura global, los fenómenos meteorológicos extremos como las olas de calor, sequías, lluvias torrenciales e inundaciones ya representan un importante problema de salud pública, responsables del aumento de morbilidad y de muertes prematuras.

Hay consenso científico en que las causas de calentamiento global están íntimamente relacionadas con la contaminación del aire. Se puede decir que las emisiones que enferman al planeta también enferman a las personas, ya que tan solo la contaminación del aire por sí misma es responsable directa de siete millones de muertes prematuras al año, por problemas respiratorios y cardiovasculares, como asma, ictus o infarto de miocardio. Por tanto, es urgente que desde los gobiernos se desarrolle la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante planes de descarbonización y de sustitución por energías renovables y medidas de eficiencia energética. Una sustitución que puede generar cuatro empleos en energías renovables por cada empleo de combustibles fósiles. Además de establecer zonas de baja emisión en las ciudades y mejorar y ofrecer un precio asequible en la red de trasporte público. Pero las soluciones no sólo están en manos de los gobiernos e instituciones, hay muchas acciones individuales con las que nos podemos sumar a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y beneficiar la salud personal y colectiva. Debemos ser conscientes de que el escenario de la inacción es resignarnos a un futuro peor y a comprometer la vida en el planeta como hoy la conocemos.