Terapia biológica: el futuro contra el cáncer

Existen dos maneras de llevar a cabo esta terapia, una es estimulando o reforzando las defensas naturales del sistema inmunitario y otra, fabricándolas en un laboratorio y hacerlas más eficaces

Si alguien nos dijera que existe de un tratamiento contra el cáncer que consiste simplemente, en estimular las defensas naturales del cuerpo y destruirlo, pensaríamos que nos está hablando de una película de ciencia ficción o de un futuro muy muy lejano. Pues no, la inmunoterapia o terapia biológica es un tratamiento muy actual que utiliza partes del sistema inmunitario del cuerpo para tratar enfermedades entre ellas, el cáncer.

Existen dos maneras de llevar a cabo esta terapia biológica, una es estimulando o reforzando las defensas naturales del sistema inmunitario, de tal manera que solo ataquen a las células cancerígenas. Y otra, fabricándolas en un laboratorio y hacerlas más eficaces. Pero, ¿qué es y para que sirve exactamente el sistema inmunitario?

El sistema inmunitario es un conjunto de células y sustancias especializadas que ayudan a proteger al cuerpo de infecciones y enfermedades. Nuestro sistema inmunológico tiene una “base de datos” con todas las sustancias que hay en nuestro cuerpo. Si aparece una nueva que no está registrada, salta la alarma y el sistema inmunológico se pone en marcha, defendiendo el órgano atacado y destruyendo cualquier elemento extraño que esté en nuestro organismo, como pueden ser gérmenes o células cancerosas.

Sin embargo, éstas últimas son más difíciles de destruir ya que cuando se produce un cáncer, las células sanas sufren una alteración que hace que crezcan sin control, y las células cancerígenas comienzan como células sanas, por eso el sistema inmune no siempre las detecta como extrañas.

Para el doctor Joseba Rebollo, especialista del Servicio de Oncología de Quirónsalud Alicante y Torrevieja, “en teoría, cualquier cáncer puede ser tratado con inmunoterapia. Los primeros intentos de manipulación inmunológica empezaron hace 100 años, pero los estudios clínicos llevados a cabo en los últimos cinco, han demostrado un impacto en la supervivencia de los pacientes con cáncer tratados con nuevas terapias y están abriendo caminos para investigaciones futuras”.

Existen varios tipos de inmunoterapia para tratar el cáncer. Entre ellos están los inhibidores del control inmunológico que son los que “quitan el freno” del sistema inmunitario para ayudar a identificar y atacar las células cancerosas. Otro ejemplo es la terapia celular; este método consiste en extraer sangre del paciente para, en el laboratorio, obtener de esta sangre células inmunológicas. Una vez conseguidas, se vuelven a inocular “activadas” para que ataquen el tumor.

Uno más, los anticuerpos monoclonales que son proteínas del sistema inmunológico fabricadas en el laboratorio y que se utilizan para destruir muchos tipos de tumores como el cáncer de cerebro, de mama, de colon o de pulmón entre otros. Y por supuesto las vacunas especificas contra virus que provocan cierto tipo de cáncer como el virus del papiloma, que causa el cáncer de genitales, ano y garganta; el de la hepatitis B que puede ocasionar cáncer de hígado o algunos canceres de próstata.

Si volvemos a la ciencia ficción o nos adelantamos al futuro, tal vez se pueda decir en algún momento que la inmunoterapia curará el cáncer, quien sabe, lo que si es cierto es que las nuevas terapias ayudan cuando se aplican en fases tempranas de la enfermedad. Y hoy por hoy está logrando sustituir, en algunos casos, a la quimioterapia, mejorando el bienestar del paciente.