«Las patologías genitourinarias causan casi el 50% de las cirugías pediátricas»

Entrevista a los doctores Daniel Ruiz y Victoria Jiménez, pediatra y cirujana pediátrica, respectivamente, del Hospital Quirónsalud de Córdoba

-¿Cuáles son los problemas de riñón más recurrentes en menores de edad?

Dres. Daniel Ruiz y Victoria Jiménez: Los problemas quirúrgicos renales más frecuentes son las dilataciones de la vía urinaria, ya que distintos problemas como las patologías obstructivas o el reflujo vesicoureteral pueden cursar de esta forma. Las infecciones de orina, y otros problemas como la enuresis nocturna también son frecuentes en la edad pediátrica.

-¿A qué se deben las infecciones de orina en los niños?

Dr. Ruiz: Las infecciones de orina son producidas por las propias bacterias intestinales de cada niño, normalmente llegan a la orina por vía ascendente, desde la región genital externa, aunque en los recién nacidos también pueden llegar a través de la sangre.

¿Cómo prevenirlas?

Dr. Ruiz: Las medidas que ayudan a la prevención de las infecciones de orina son: una ingesta adecuada de líquidos, que permita una frecuencia miccional adecuada (cinco-ocho veces al día), Otras medidas que ayudan son una adecuada higiene de la zona genital y de toda la zona del pañal en el caso de lactantes, el vaciamiento completo de la vejiga en cada micción y evitar el estreñimiento del menor.

¿Cuáles son los síntomas que deben detectar los padres?

Dr. Ruiz: Los síntomas más frecuentes de infección urinaria en los niños van a depender de la edad. En menores de dos años los síntomas suelen ser más inespecíficos, como rechazo de tomas, irritabilidad, vómitos o decaimiento, mientras que en los mayores de dos años son más frecuentes los síntomas del aparato urinario, como disuria (dolor al orinar), polaquiuria (aumento de frecuencia miccional), dolor lumbar o hematuria (sangre en la orina). La fiebre no es un síntoma constante en las infecciones urinarias, pero una fiebre alta, mayor de 39ºC en un menor de dos años sin foco aparente, obliga a descartar una infección de orina.

¿Cuáles son los tratamientos?

Dr. Ruiz: En caso de una infección urinaria el tratamiento se hace con antibióticos, que se elegirán según la bacteria que se sospeche o en base al cultivo si se dispone del resultado.

Dra. Jiménez: Si la causa es quirúrgica, hay que individualizar: Así, en el reflujo vesicoureteral inicialmente el tratamiento será con profilaxis antibiótica. La primera opción quirúrgica es el tratamiento endoscópico y si éste no funciona cirugía; en las fimosis/sinequias vulvares el tratamiento es quirúrgico, y en otras causas más complejas habrá que individualizar cada paciente.

¿A qué edades son más frecuentes este tipo de infecciones urinarias en menores?

Dr. Ruiz: Las infecciones de orina son más frecuentes en menores de dos años. En menores de seis meses son más frecuentes en varones a causa de la fimosis y a partir de ahí y durante toda la vida pasan a ser más frecuentes en las niñas.

¿En qué porcentaje de casos una afección urinaria en menores acaba requiriendo una cirugía?

Dra. Jiménez: Es difícil concretar. Las causas quirúrgicas suponen un porcentaje muy pequeño de todas las infecciones de orina, pero en caso de que una patología quirúrgica cause la infección, la mayoría requiere actuación por parte de cirugía pediátrica.

¿Qué porcentaje de cirugías representan en menores las patologías genitourinarias? ¿Y en adultos?

Dra. Jiménez: Si contamos las más leves como son: fimosis, hidrocele, criptorquidia o varicocele pueden llegar a suponer el 50% de toda la cirugía pediátrica. En adultos el porcentaje es menor porque predominan otro tipo de patologías.

¿En cuánto tiempo el pequeño está bien tras someterse a una cirugía genitourinaria?

Dra. Jiménez: Depende del tipo de problema. En las menos graves, como fimosis o hidrocele, el ingreso es ambulatorio. El mismo día de la intervención se da de alta a domicilio, donde normalmente, presentarán molestias los primeros días. Pero en pocas semanas pueden hacer vida completamente normal. En casos de reflujo vesicoureteral con tratamiento endoscópico, la intervención se realiza también de manera ambulatoria y pueden hacer vida normal casi de inmediato. Y en hipospadias, pieloplastias o reimplantes ureterales precisarán de más días de ingreso (entre cinco y siete) con reposo domiciliario durante unos días más. Y vuelta progresiva a la normalidad. Siempre intentamos que el postoperatorio sea lo más llevadero posible.

¿Hay recaídas? Es decir, ¿en qué casos los niños pueden requerir de más de una operación y en qué casos es más frecuente?

Dra. Jiménez: Las recaídas, como en cualquier enfermedad, se pueden producir, pero hay que individualizar: en caso de fimosis/hidrocele/varicocele/criptorquidia el porcentaje es muy bajo, casi inexistente de precisar reintervención; en caso de RVU con tratamiento endoscópico dependerá del grado de reflujo previo. En los más leves conseguimos hasta un 83% de corrección con un solo procedimiento. Se pueden realizar varios intentos antes de plantear cirugía; los casos graves de hipospadias necesitarán a veces de varias cirugías de entrada. Los más leves con una suele corregirse, y en todos ellos puede haber complicaciones como fístulas o estenosis uretrales que precisen una reintervención, y en caso de pieloplastia/ reimplante y otras cirugías mayores tienen una alta tasa de éxito en una primera intervención. Pero como siempre hay que personalizar en cada caso.