Los expertos de la Generalitat piden una Agencia de Salud Pública catalana para enfrentarse a la Covid-19

Demandan en un documento que Cataluña reciba recursos en función de la capacidad fiscal de su economía, lo que pondría en jaque al Sistema Nacional de Salud

Un grupo de expertos del ámbito sanitario ha propuesto a la Generalitat de Cataluña un cambio en el sistema de financiación autonómica actual “de manera que los recursos transferidos estén basados en parámetros relacionados con la capacidad fiscal de la economía catalana”. La recomendación, que supondría un golpe en la flotación del actual Sistema Nacional de Salud, forma parte de un informe de 28 páginas con 30 iniciativas para reforzar el sistema de salud en esa comunidad autónoma. Los especialistas abogan por mejorar la financiación pública del sistema sanitario catalán, aumentando en 5.000 millones de euros el presupuesto en los próximos cinco años.

En el documento, que será presentado hoy y al que ha tenido acceso LA RAZÓN, recomiendan evaluar los centros y la tecnología sanitaria, cuantificar la relevancia que aportan los medicamentos y “revisar la financiación” de aquellos que aportan beneficios clínicos pequeños. También defienden que se instaure el pago en función de resultados a la industria farmacéutica con el fin de repartir el riesgo, y crear una agencia de salud pública catalana con personalidad jurídica propia y autonomía de gestión que se encargaría de coordinar “eficazmente” todas las políticas y proyectos de salud y con las agencias estatales e internacionales correspondientes.

Proponen asimismo la creación de un comité de profesionales independientes de diferentes sectores que participe en la toma de decisiones y en la elaboración de protocolos. Consideran asimismo fundamental un plan de comunicación dirigido a los profesionales y los ciudadanos en situaciones de crisis y emergencias sanitarias. Los expertos -entre los que se encuentran algunos muy conocidos en el ámbito sanitario como Guillem López Casasnovas, de la Universidad Pompeu Fabra; Marta Aymerich, de la Universidad Oberta de Catalunya; Josep Basora, ex presidente de Semfyc; o el catedrático de Salud Pública Miguel Porta-, abogan también por establecer un modelo de vigilancia epidemiológica que se apoye en la inteligencia artificial para poder actuar con información en tiempo real.

En materia de gestión, los expertos quieren reorganizar la atención de alta complejidad para garantizar un acceso equitativo, con independencia del territorio de origen de la persona. También defienden que un organismo independiente evalúe a las entidades del sistema catalán de salud desde el punto de vista de la solvencia financiera, patrimonial y de resultados asistenciales. En este sentido defienden implantar un modelo de pago por resultados de manera progresiva, para que este sea al menos del 10% en cinco años. Consideran, además, que ha de usarse la información para efectuar una evaluación comparativa con el fin de estimular la competencia entre las instituciones sanitarias y mejorar sus resultados, y postulan la puesta en marcha de un organismo público sanitario dotado de personalidad jurídica propia y autonomía de gestión económico-financiera en materia de recursos humanos. El pago por resultados se extendería también a la atención primaria en el modelo que propugnan. Con respecto a los profesionales, demandan incrementar las retribuciones y establecer un modelo de pago variable por objetivos que sea revisable y evaluable.