El microbioma, la flora y el reloj biológico

El reloj biológico, o ritmo circadiano se halla bajo la presión de la vida moderna de varias formas. Esto puede presentar serias consecuencias en nuestra salud y afectar el microbioma, entre otras cosas. ¿Cómo podemos prevenirlo, además de acostándonos temprano?

En el caso de las quejas relacionadas con una alteración del reloj biológico, lo mejor es ir a la raíz: la restauración del ritmo de día y noche.

En este sentido, es importante evitar la luz artificial y los monitores. Las investigaciones demuestran que los jóvenes que utilizan pantallas todos los días antes de irse a dormir tienen más quejas relacionadas con el sueño. En particular, la luz azul afecta el reloj biológico y alarga el día de forma artificial.

Otro elemento importante es la falta de luz durante la noche. Un aliado importante pueden ser unas cortinas oscuras o un antifaz para dormir. Se ha demostrado la contribución de ambos a una producción mayor de melatonina y a un sueño más profundo. Sin embargo, una desventaja de esto es que pueden bloquear la luz de la mañana, por lo que el cuerpo no se despierta naturalmente. Si el sol brilla en su cuarto a la mañana, puede utilizarse como un despertador de luz.

Por otro lado, el hecho de pasamos mucho tiempo en interiores durante el día también contribuye a perturbar el ritmo circadiano. Como resultado, durante el día vemos menos luz de día (y/o luz del sol) que lo natural, lo que debilita el ciclo de luz y oscuridad. El aire y la luz del exterior son esenciales para un ritmo circadiano que funcione bien.

Es posible que la falta de vitamina D añadida también desempeñe un papel en esto. La vitamina D tiene una influencia directa in vitro en la transcripción de genes relacionados con el reloj biológico. Para más información: 91 446 00 00 / info@mundonatural.net / www.parafarmaciamundonatural.es