Cómo minimizar la exposición de los bebés a microplásticos procedentes de los biberones

Una nueva investigación alerta de que, si no se cambian las pautas actuales de esterilización y de preparación de fórmulas de alimentación, estamos exponiendo a los lactantes a más de 1 millón de microplásticos al día.

La mayoría de los biberones están hechos de polipropileno para lactantes (PP-IFB), un material que favorece la liberación de microplásticos.
La mayoría de los biberones están hechos de polipropileno para lactantes (PP-IFB), un material que favorece la liberación de microplásticos.

Los biberones liberan altos niveles de microplásticos (MP) durante su preparación debido a las altas temperaturas a las que se calientan para esterilizarlos. La mayoría de estos productos están hechos de polipropileno para lactantes (PP-IFB) un material que, aunque es seguro, tiene un alto potencial de liberación de MP, lo que podría poner riesgo la salud de los bebés. Una nueva investigación ha estimado, por primera vez, la exposición de los bebés de 12 meses a los microplásticos en 48 países, determinando que, de media, cada día podrán estar recibiendo más de un millón de estas partículas. Los resultados del trabajo, llevado a cabo por el Centro de Investigación de Materiales Avanzados e Investigación en Bioingeniería del SFI (AMBER), TrinityHaus y las Escuelas de Ingeniería y Química del Trinity College de Dublín han llevado a los científicos a desarrollar una serie de recomendaciones que pueden reducir significativamente este nivel de exposición, cambiando las prácticas en torno a la esterilización y la preparación de fórmulas. Son las siguientes:

  1. Preparar agua esterilizada hirviéndola en una olla.
  2. Usar un hervidor de agua que no sea de plástico.
  3. Enjuagar la botella esterilizada con agua esterilizada a temperatura ambiente al menos 3 veces.
  4. Preparar el biberón calentando agua con una tetera u olla que no sea de plástico, y preparar la fórmula también en un recipiente que no sea de plástico a una temperatura de al menos 70 ° C.
  5. Después, dejar enfriar a temperatura ambiente y transferir la fórmula preparada a un biberón de plástico de alta calidad para bebés o de cristal.
  6. No recalentar la fórmula preparada en recipientes de plástico, evitar los hornos microondas y no agitar vigorosamente la fórmula en el biberón en ningún momento.

El peligro de los microplásticos

Existe una creciente evidencia que sugiere que los micro y nano plásticos se liberan en las fuentes de agua y alimentos a través de la degradación química y física de artículos plásticos más grandes. Aunque algunos estudios han evidenciado ya la posible transferencia de microplásticos de los océanos a los humanos a través de la cadena alimentaria, pero se sabe poco sobre la liberación directa de microplásticos de los productos plásticos a través del uso diario. El polipropileno (PP) es uno de los plásticos más comúnmente producidos en el mundo para la preparación y el almacenamiento de alimentos. Se utiliza para fabricar artículos de uso diario como fiambreras, teteras y biberones. A pesar de su uso generalizado, la capacidad del PP para liberar microplásticos no se apreciaba hasta ahora.

Ante estas nuevas evidencias, el profesor John Boland, de AMBER, enfatiza que no pretenden “alarmar indebidamente a los padres, particularmente cuando no hay suficiente información sobre las posibles consecuencias de los microplásticos en la salud infantil”. “Sin embargo, pedimos a los responsables políticos que vuelvan a evaluar las pautas actuales para la preparación de fórmulas cuando se utilizan biberones de plástico para bebés".