Los expertos alertan de la otra gran pandemia, el cáncer, cuya solución es la investigación

Alertan sobre las repercusiones tan lamentablemente negativas que sobre las enfermedades oncológicas ha tenido la pandemia de la covid-19, que ha frenado la investigación, retrasado diagnósticos, adelantado precozmente muertes…

Juan Ignacio RoncoroniEFE

El hecho de que la pandemia por el coronavirus haya acaparado la máxima atención del sistema sanitario ha repercutido negativamente en otras patologías serias, como las oncológicas, y este problemas ha sido lamentablemente admitido. En virtud de los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se han dejado de diagnosticar uno de cada cinco cada en España desde principios del año pasado.

Sobre este particular, el doctor Julio Armas, médico del servicio de Urgencias y Emergencias, lamenta con tristeza: “Hemos tenido que despedir a muchos pacientes con cáncer con los que hemos transitado desde el diagnóstico hasta los últimos minutos de su vida. Asimismo hemos permanecido al lado de su familia y hemos compartido su dolor, porque también es el nuestro. Y hemos llorado cuando ellos se han ido a casa”.

“Y no es nada fácil –continúa el doctor Armas- acertar con diagnósticos demoledores cuando solo se ha ido a urgencias por un bultito o por ese lunar que no paraba de crecer, y resulta que el diagnóstico, solo por la situación que estamos viviendo por la maldita pandemia de la covid, puede representar una sentencia de muerte para ellos, porque van a seguir los circuitos ordinarios de una circunstancia sanitaria ordinaria, sino absolutamente desbordada, y que puede suponer su sentencia de muerte: un camino que recorrerán solos hasta el final, en vez de por los mejores profesionales de los que disponemos para salvarles la vida”.

El doctor Armas, tan sensible al dolor físico como emocional de estos enfermos, sentencia que es una cruel compañía inseparable de ellos: “Les escuchas, te piden vivir más y no sufrir más y te sientes tan incompetente para conseguirlo, que te derrumbas. Sin embargo, ofrecerles esperanzas, sonreírles, darles a entender que no están solos , sino que tú estás con ellos, les reconforta y eso siempre es terapéutico. Y a los médicos nos alivia”.