“Más de la mitad del desperdicio de alimentos se produce en los hogares” 

Entrevista a Serafín Carballo, doctor en Microbiología Aplicada

Serafin Carballo
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Entrevista a Serafín Carballo, doctor en Microbiología Aplicada y desde hace 21 años profesor asociado de Biotecnología en la Facultad de Biología, de la Universidad Complutense de Madrid.

1. ¿Qué cantidad alimentos se pierden y desperdician en un país como el nuestro diariamente?

La cifra que los medios manejan es que los españoles desperdiciamos unos 8 millones de toneladas al año, una cifra impactante, pero lejos, en datos per cápita de países como USA ó Australia. Estamos ante un problema moral, económico y ambiental

2. ¿Hablamos de que muchos de los alimentos que se desperdician se tiran aún siendo aptos para el consumo?

Lamentablemente sí, en un porcentaje que puede rondar el 20% son alimentos aptos, eso sin contar que algunos de los no aptos, por caducidad, es posible que tengan una fecha excesivamente corta.

3. ¿Es cierto que el desperdicio de alimentos aumenta las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuye al cambio climático?

Si claro, porque desperdiciamos la huella de carbono generada en la producción de esos alimentos y la auméntanos con los procesos de destrucción y tratamiento de residuos que, de haber sido consumidos, serían innecesarios.

4. ¿El problema es igual en todos los países o se desperdicia más en los países ricos que en los países pobres?

Los datos y la lógica social, así nos lo dicen. Desperdiciar alimentos es algo de ricos.

5. ¿Cómo podemos evitar o al menos reducir el desperdicio de alimentos?

Implicando a toda la cadena de valor: productores, distribuidores y consumidores.

Los productores optimizando las fechas de consumo preferente, tanto asumiendo cierto riesgo como utilizando tecnología, como por ejemplo las atmosferas protectoras. También adecuado los contenidos de los envases a la realidad de las familias actuales

La distribución regulando sus compras, vigilando fechas de los alimentos para promocionar, en vez de tirar, productos cercanos a caducar y también ayudando al consumidor a que cambie esa idea de las frutas, aves y pescados “bonitos”.

Por ultimo los consumidores, que tienen el poder sobre esa cadena, debemos comprar racionalmente, no por impulsos y debemos aprender a cocinar más para poder acceder a esa cocina del aprovechamiento que nuestras a abuelas bordaban.

6. ¿Hay que seguir rigurosamente las fechas de caducidad de todos los productos? Es decir al día siguiente de caducar un producto ¿ya no se puede comer o depende del alimento?

La seguridad alimentaria es un factor del que no podemos prescindir, pero la gestión de riesgos (en este caso alimentarios) es un balance riesgo/beneficio. El consumidor debe de saber que la industria es, lógicamente, conservadora en la definición de estas fechas y que no es lo mismo un “consumir preferentemente antes de….”, que una “fecha de caducidad”. En todo caso es importante que el alimento haya estado bien conservado durante su vida útil.

7. ¿Dónde se desperdician más alimentos, en las casas o en los supermercados, mercados etc.?

Al parecer más de la mitad del desperdicio se produce en los hogares, cifra que observando la sociedad actual parece creíble. Piense que, si nuestros jóvenes no saben cocinar, al menos mínimamente, difícilmente vamos a tener una cocina de aprovechamiento y que si apenas comemos en casa es fácil también que los alimentos se nos estropeen del domingo al sábado siguiente.