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«Durante los Juegos Olímpicos se espera analizar unas 5.000 muestras»

Sergi Coll y Lídia Requena, especialistas del Laboratorio Antidopaje de Cataluña en el IMIM, Barcelona

Sergi Coll y Lídia Requena
Sergi Coll y Lídia RequenaArchivoArchivo

La participación española en los Juegos Olímpicos de Tokio no se limita a la competición. Dos especialistas del Laboratorio Antidopaje de Cataluña en el Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas, (IMIM) de Barcelona, han viajado hasta la capital nipona para aportar su granito de arena en la lucha contra el fraude en el deporte.

-¿Participar en los controles antidopaje de los Juegos Olímpicos podría decirse que son también las olimpiadas de su especialidad?

-No sería este el equivalente exacto. El laboratorio responsable de la organización de los análisis antidopaje en unos Juegos Olímpicos requiere de ayuda de profesionales específicos del control antidopaje para poder gestionar el gran volumen de trabajo que suponen unos juegos. Nosotros, como profesionales del campo, nos sumamos como dos trabajadores más al equipo del laboratorio antidopaje de Tokio, en este caso, para ayudar a garantizar la calidad analítica. Además, nos permite enriquecer nuestra experiencia laboral y sumar conocimiento en las nuevas metodologías que se van desarrollando.

-¿Qué les ha llevado hasta Tokio? Es decir, ¿qué requisitos se necesitan para poder estar allí a tan alto nivel?

-Participar en el Laboratorio Olímpico es muy especial para los profesionales que nos dedicamos al control del dopaje en el deporte. Desde la dirección de nuestro centro, el Laboratorio de Antidopaje de Cataluña en el IMIM, se propusieron nuestros nombres para formar parte de ese proyecto. Nuestros perfiles profesionales encajaron con las necesidades del Laboratorio de Tokio y aceptaron nuestra participación.

-¿En qué consiste su trabajo? ¿Cuál es su labor allí?

-Sergi Coll: Nuestro trabajo consiste en analizar las muestras de orina y sangre recogidas de todos los atletas durante los juegos. Se espera analizar unas 5.000 muestras durante los Juegos Olímpicos y unas 1.500 durante los Paralímpicos, lo que supone un gran volumen de trabajo. Nuestra labor allí va en concordancia con nuestra especialidad dentro del Laboratorio Antidopaje de Cataluña. En mi caso, soy especialista en la detección de esteroides anabolizantes y trabajo principalmente con la técnica de cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas de alta resolución (GC-MSMS) y a la espectrometría de masas de relación isotópica (GC-C-IRMS).

-Lídia Requena: En el mío, soy especialista en la detección de hormonas y transfusiones sanguíneas. En el Laboratorio Olímpico trabajo principalmente en la detección de eritropoyetina recombinante y análogos de esta, comúnmente llamada EPO.

-De su trabajo puede depender el que un atleta gane o no una medalla olímpica. ¿Sienten presión?

-Una vez el oficial de toma de muestras recoge la orina o la sangre y nos llega al laboratorio no tenemos datos sobre el nombre del atleta. La información que tenemos de cada muestra es anónima, solamente conocemos detalles sobre el deporte (ya que algunas substancias solamente están prohibidas en algunas actividades), el sexo y la edad (información necesaria, por ejemplo, para el cálculo de los biomarcadores de la administración de hormona del crecimiento). Por tanto, es imposible conocer de quién es la muestra que estamos analizando. La presión de unos Juegos Olímpicos recae en que toda nuestra tarea analítica salga bien y poder reportar los resultados con la rapidez que se nos requiere, que es de 24 horas. Para ello, en el laboratorio se trabajan las 24 horas del día en diferentes turnos, mientras duren los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.

-¿Qué tipo de pruebas hacen para pillar a los deportistas tramposos?

-En los controles antidopaje se recogen muestras de orina y de sangre, en cada una de las matrices se analizan substancias distintas. Todas las que debemos detectar se encuentran en la llamada «Lista prohibida», que se actualiza anualmente y está formada por más de 250 substancias distintas. Para cada una de ellas los laboratorios antidopaje deben desarrollar el método idóneo para su detección. Es por ello por lo que las estrategias que utilizamos son muy variadas y van desde la cromatografía líquida o de gases acoplada a la espectrometría de masas para detectar por ejemplo clenbuterol o salbutamol, hasta técnicas inmunológicas como es la electroforesis en gel para la detección de EPO.

-Creo que ciertos medicamentos de uso común pueden implicar dar positivo en alta competición. ¿Esto es así? ¿Por qué?

-El consumo de medicamentos de uso común administrados por vías y dosis permitidas por la agencia mundial antidopaje no da lugar a resultados positivos en los controles antidopaje. No obstante, hay substancias como los glucocorticoides o el salbutamol (muy utilizados por sus propiedades antiinflamatórias) que, administrados por vías no permitidas o a dosis muy elevadas, pueden dar lugar a resultados positivos al ser por tanto tratamientos prohibidos. En algunos casos, el atleta puede pedir una excepción terapéutica si necesita administrarse un medicamento prohibido.

-¿Cuál ha sido el caso de dopaje más curioso que han destapado?

-El caso más curioso que ha destapado el Laboratorio de Barcelona fue hace muchos años, en 1998, cuando vimos que una nadadora irlandesa mezcló la muestra con whisky.