Sociedad

La natalidad desciende un 20% a consecuencia del coronavirus

El cierre de los centros de reproducción asistida, junto a otros factores, provoca la bajada en los nacimientos

Los centros de reproducción asistida tuvieron que cerrar sus puertas por la Covid-19
Los centros de reproducción asistida tuvieron que cerrar sus puertas por la Covid-19ReutersREUTERS

El 9% del total de los nacimientos producidos en nuestro país lo hace gracias a técnicas de reproducción asistida. Por eso, el que el año pasado, debido a la crisis del coronavirus, éstas clínicas –como la inmensa mayoría de la actividad considerada no esencial en España y el mundo– tuvieran que parar ha tenido una gran repercusión en los datos de natalidad.

«Estuvimos alrededor de dos meses parados: un mes cerrados y otro hasta reiniciar la actividad», cuenta Luis Martínez Navarro, presidente de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Y la consecuencia de ello, continúa, es que «la natalidad se ha resentido mucho: se ha producido una reducción de cerca del 20% sobre todo en los meses de enero y febrero, según datos del Ministerio», asegura, si bien esta disminución responde a múltiples factores derivados de las circunstancias de la crisis de la Covid, además de por el cierre de la clínicas de reproducción asistida.

«Es a partir de los meses de junio y julio de 2020 cuando los centros vuelven a su actividad normal, habría que ver si las cifras nueve meses después vuelven a la normalidad», señala Martínez Navarro.

Unos datos que son incluso peores en el ámbito de la Sanidad pública «donde la reproducción asistida se ha visto afectada más tiempo puesto que los hospitales han estado a disposición de la Covid y, como consecuencia, estas unidades han tenido que estar cerradas seis o siete meses. Y ello ha repercutido en un menor número de tratamientos», explica el experto, que también es responsable de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Virgen de las Nieves de Granada.

En cualquier caso, y tal y como señala, se ha publicado un estudio de «los centros de reproducción asistida españoles en el que se ha visto que el riesgo de contagio ha sido mínimo. Nuestro personal ya está inmunizado y, además, se mantienen las medidas de protección en todas las instalaciones sanitarias así como la realización de la PCR. No ha habido prácticamente ningún brote», asegura Martínez Navarro.

Orgullo, no amenaza

Según los registros de la SEF, la tasa de éxito de la fecundación in vitro (FIV) es del 37%, pero lo cierto es que la evolución de la infertilidad va en notable ascenso. «La mayor parte de los casos de esterilidad están derivados del aumento en la edad de la mujer. En dos años la edad media ha subido de los 35 a 37 años y cuanto más mayor es, más probabilidades de esterilidad hay a consecuencia de la pérdida de ovocitos», apunta el presidente de la SEF. «Eso es lo que más nos preocupa ahora, que no haya conciencia de la limitación femenina por la edad, ya que, aunque ahora las mujeres se conservan muy bien, el ovario no perdona. Con 40 años la tasa de éxito es del 20% y eso lo tienen que saber, independientemente de la situación física o psíquica».

Por ello, y aunque, este hecho supone que las expectativas de los centros que se dedican a ello son buenas, porque significa que va a seguir habiendo demanda, «a nivel de sociedad me gustaría que los niños se tuvieran antes y hubiera opción de ser madres cuando la naturaleza lo permite aunque socialmente no se puede».

España es el país, después de Estados Unidos y Japón, que más ciclos hace. ¿El motivo? Que tenemos una ley que nos permite hacer muchas cosas que en otros países no. En Francia, por ejemplo, no se aplica a solteros. «La reproducción asistida es una necesidad social, es algo que funciona bien y nos cuesta verlo, porque a veces estamos en el ojo del huracán. Tenemos que estar orgullosos de ello y no verlo como una amenaza. Deberíamos potenciarla y no ponerle pegas», concluye Martínez Navarro.

Preservar la fertilidad

Hay varias razones por las que preservar la fertilidad: médicas, como un cáncer o un tratamiento quirúrgico, a consecuencia de las cuales se corre riesgo de quedarse sin gametos; pero también una social, cuando la mujer sin idea de tener hijos, opta por congelar sus ovocitos. Según la SEF las mejores tasas de embarazo se logran con 35 años o menos, y hasta los 37 puede ser una técnica razonable, «pero más allá puede presentar los mismos problemas que la FIV. Hay que saber que es una técnica que existe pero no sirve para todo el mundo. Tiene sentido si se dan calidad y cantidad y pueden recogerse de 12 a 15 ovocitos».