Sociedad

“Estamos haciendo unas 35 horas de más cada profesional de urgencias”

►Sandra Justo, médico de urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, reconoce que se sienten exhaustos: «Los compañeros de atención primaria están sobrecargados. Pero, igual que nosotros»

Sandra Justo, médico de urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro, en Vigo
Sandra Justo, médico de urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro, en Vigo FOTO: Archivo Archivo

Empiezan a bajar los casos, por lo que, si no se ha llegado ya, en breve se alcanzará el pico de la sexta ola. Sin embargo, la situación en urgencias sigue al límite con profesionales exhaustos y pacientes que pasan más horas de las que deberían esperando. El personal hace lo que puede. Bien lo sabe Sandra Justo, médico de urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro, en Vigo, donde la sexta ola ha causado más bajas entre los sanitarios que la primera. «Llevamos unas 12 bajas por covid entre diciembre y enero. En la primera ola tuvimos una», precisa Justo, que recuerda que en Galicia tuvieron más margen que en Madrid o en Cataluña cuando llegó en 2020 la Covid-19. «El problema en esta sexta ola es que hemos tenido seis bajas a la vez que hemos cubierto entre nosotros. A la sobrecarga de pacientes hemos sumado el sobresfuerzo para cubrir las bajas de los compañeros. Para que te hagas una idea, estamos haciendo más de 35 horas cada profesional, algún compañero 48-50 horas de más, porque estamos cubriendo dos o tres turnos», precisa.

Y cruzando los dedos de no caer ninguno más enfermo. «No me he contagiado, pero he tenido que permanecer aislada por contacto directo con un positivo, aunque sin cuarentena. Es decir, en aislamiento social, que básicamente consiste en que no nos podemos quitar en ningún momento la mascarilla, comes sola: o te vas a una habituación y después ventilas o vas al comedor pero te apartas del resto de compañeros».

A ello hay que sumar el aumento de pacientes que llegan a urgencias bien por este motivo, sea o no covid, o bien porque no logran ser atendidos en su centro de salud. «Los compañeros de atención primaria están sobrecargados pero igual que nosotros y esto al final repercute sobre todo el sistema sanitario. Estamos viendo un 30-50% más pacientes de lo habitual», asegura la médico de urgencias.

«Gracias a la vacuna –prosigue– el número de ingresos es menor, son pacientes estables, pero nosotros debemos valorarles a su llegada y decidir si precisan ingreso o tratamiento domiciliario...». Es decir, valoración de la clínica inicial, estratificación de riesgo y decisión de ingreso o tratamiento domiciliario. Una labor de suma importancia para la seguridad del paciente y que también recae en los urgenciólogos, especialidad que sigue sin existir, pese a las reiteradas peticiones.

«Nos sentimos exhaustos. Tengo compañeros que están saliendo llorando de las guardias por el exceso de trabajo y por no poder dar la asistencia de calidad al paciente que les gustaría». En el caso de Sandra, llorando no ha salido, pero «cuando acumulo tres guardias continuadas y he visto a 40 pacientes salgo con dolor de cabeza y a veces pienso si no sería mejor dejar esto, porque te quedas con la duda de si con tal volumen de trabajo has podido cometer errores... No puede ser que no podamos cubrir los estándares de tiempo por paciente, pacientes que a su vez han esperado mucho tiempo para ser atendidos».

Una situación desesperante que se repite en la mayoría de hospitales del país y que fue denunciada hace unos días por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes). «Lo avisamos hace unas semanas y la situación no ha hecho más que empeorar. Estamos al límite. ¿Qué ocurriría si parásemos los servicios de Urgencias y Emergencias? El colapso del sistema sería inmediato», denunció el Dr. Tato Vázquez-Lima, presidente de Semes.

Especialidad

«Las urgencias están al borde del abismo. Venimos tiempo avisándolo y no se están tomando medidas. No queremos aumentos de sueldo, ni reconocimientos institucionales. Solo queremos la aprobación de la especialidad de medicina de urgencias y emergencias. ¿Por qué y para qué?: por la seguridad de los pacientes y para mejorar el Sistema Sanitario español», añadió Vázquez-Lima, no sin antes recordar que los servicios de urgencias y emergencias son un pilar esencial para la Sanidad española y que por tanto tendrían que estar regulados como es debido.

«Es necesaria una especialidad porque si nos vamos ¿quién nos va a sustituir? Hay que formar y contratar equipos y me refiero a médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, porque en urgencias somos y trabajamos en equipo...», recuerda Sandra Justo. Y el problema es que «el relevo generacional no está asegurado. En los dos últimos años hemos parado la formación, la investigación y la docencia por la pandemia y ahora estamos ya sin fuerza», concluye.

Claves

►Casi 20.000 profesionales, entre médicos, enfermeros y técnicos en emergencias sanitarias, componen los servicios de urgencias y emergencias del país.

►España es uno de los cuatro países europeos, junto a Portugal, Austria y Chipre, que no cuenta con la especialidad de urgencias.

►Salvador Illa fue el último ministro de Sanidad en comprometerse a que habría esta especialidad. ¿Cuándo? Antes de que terminara 2020...