Perder peso no ayuda a las mujeres obesas a mejorar los problemas de fertilidad

La reducción de kilos sí mejoró el síndrome metabólico de las gestantes, según un nuevo estudio.

A las mujeres obesas que tienen dificultades para lograr una gestación se les suele aconsejar que pierdan peso
A las mujeres obesas que tienen dificultades para lograr una gestación se les suele aconsejar que pierdan peso FOTO: Orlando Barría EFE

La maternidad es una de las situaciones que marcan la vida de muchas mujeres, pero en ocasiones el camino para lograr ese objetivo suele ser más duro de lo habitual. Uno de los escollos más comunes es la existencia de obesidad, ya que se ha demostrado que el exceso de kilos es un factor determinante a la hora de quedarse embarazada. Por ello, a las mujeres obesas que tienen dificultades para lograr una gestación se les suele aconsejar que pierdan peso, pero ahora una nueva investigación concluye que la pérdida de esos kilos de más no aporta beneficios para la fertilidad.

En concreto, el estudio denominado «FIT-PLESE», aleatorizado y en el que participaron 379 mujeres con obesidad e infertilidad, ha descubierto que los cambios intensivos en el estilo de vida que permiten perder kilos no mejoran las probabilidades de embarazo y los nacimientos sanos que el simple aumento de la actividad física sin pérdida de peso. «Hace décadas que sabemos que las mujeres obesas suelen tener dificultades para quedarse embarazadas. Por esta razón, muchos médicos aconsejan perder peso antes de la concepción. Sin embargo, hay pocos estudios que hayan abordado la cuestión comparando un estilo de vida saludable (es decir, el ejercicio) frente a la actividad física más la pérdida de peso», afirma el investigador Daniel J. Haisenleder, miembro del Centro de Investigación en Reproducción de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia (Estados Unidos).

Así, el estudio «FIT-PLESE», realizado en nueve centros médicos académicos de todo Estados Unidos, dividió a las participantes en dos grupos: la mitad de las mujeres hicieron una dieta intensa utilizando sustitutivos de las comidas, medicamentos y un aumento de la actividad física. La otra mitad simplemente aumentó su actividad física sin intentar perder peso. Tras completar los programas, ambos grupos recibieron tres rondas de tratamientos de infertilidad estándar.

Las féminas que participaron en el programa de pérdida de peso acabaron perdiendo, de media, un 7 por ciento de su peso corporal, mientras que las participantes en el grupo de sólo ejercicio físico normalmente mantuvieron su peso. Pero, al final, lo llamativo es que no hubo diferencias significativas entre los dos grupos en cuanto a la frecuencia de los nacimientos sanos. En total, 23 de las 188 mujeres que completaron el programa intensivo de pérdida de peso de 16 semanas acabaron dando a luz; entre las 191 que completaron el programa de sólo ejercicio, 29 dieron a luz.

Beneficios de perder peso

Sin embargo, lo que sí es evidente es que el programa de dieta intensiva ofreció beneficios para la salud de las mujeres que lo completaron. Además de perder kilos, experimentaron una importante disminución del síndrome metabólico, un conjunto de afecciones que aumentan el riesgo de padecer problemas de salud graves como la diabetes, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades cardíacas.

Basándose en sus resultados, Haisenleder y sus colaboradores concluyen que el programa de pérdida de peso no hizo a las mujeres más fértiles ni mejoró los resultados de los nacimientos en comparación con el simple hecho de hacer ejercicio. Sin embargo, sí señalan que los beneficios para la salud de la pérdida de peso pueden no traducirse en mejores probabilidades de quedarse embarazada. «La pérdida de peso mejoró la salud metabólica de estos sujetos. Desgraciadamente, los cambios observados no mejoraron la fertilidad. La infertilidad en esta población sigue siendo un importante problema de salud, y requerirá más estudios para abordar el problema en el futuro», afirma Haisenleder.