Los obispos negocian ya con el Gobierno la vuelta de las misas públicas

El presidente de la Conferencia Episcopal desvela que «estamos trabajando conjuntamente» con Moncloa

El cardenal Juan José Omella prepara mano a mano con Moncloa la desescalada de la Iglesia, o lo que es lo mismo, la vuelta a la nueva normalidad de las celebraciones y demás actividades de los católicos españoles. Así lo ha desvelado durante la eucaristía dominical a puerta cerrada desde la catedral de Barcelona, pero abierta a través de redes sociales. «La pregunta que mucha gente me hace en estos días es: ¿cuándo podremos volver a participar presencialmente de las eucaristías?», apuntó el purpurado durante la homilía

El mismo Omella respondía a continuación: «Como obispo de esta diócesis y como presidente de la Conferencia Episcopal Española he hecho esta petición al Gobierno. Estamos trabajando conjuntamente en ello». Según ha confirmado LA RAZÓN, este diálogo se está llevando a cabo a través del ministro de Sanidad, Salvador Illa, pero se ha dado a conocer 24 horas después del que el presidente Pedro Sánchez incluyera «las actividades religiosas» en la transición gradual y por regiones.

Lo cierto es que el artículo 11 del real decreto del estado de alarma nunca prohibió las celebraciones religiosas con fieles, aunque sí advertía de que se debían evitar las aglomeraciones. Sin embargo, fueron los obispos quienes dieron un paso al frente ante la rápida expansión del Covid-19, prohibiendo las misas públicas en prácticamente toda España –salvo excepciones como Alcalá de Henares o Jerez–, así como el cierre preventivo de los templos en las zonas con mayor número de contagiados.

Desde ahí, el presidente del Episcopado hizo un llamamiento a la responsabilidad de los cristianos: «Hemos de ser pacientes, rezar por nuestras autoridades y colaborar con ellas, y, todo ello, con el fin de evitar nuevos contagios, especialmente de las personas con más riesgo».

Esta reflexión sobre la eucaristía ve la luz cuando en estos días se ha puesto en marcha una campaña de presión a los obispos de un grupo de católicos que exige la inmediata restauración del sacramento de la comunión bajo el lema «Devolvednos la misa». «Existe la comunión espiritual. Algunos dicen que no es lo mismo y es verdad», admitió Omella, que a renglón seguido dejó caer la siguiente reflexión: «¿Es que el Señor no puede entrar en verdad en tu corazón cuando haces la comunión de deseo? Para Dios no existen las barreras de la distancia, de las puertas. Él puede entrar en tu corazón si lo invocas con fe y deseas de veras que Él entre hoy en tu casa y te cure».

,