Crean una aplicación gratuita de códigos QR para ayudar a la pequeña hostelería

Dos programadores informáticos idearon el proyecto durante el confinamiento y ya tienen más de 400 visitas. El cliente podrá consultar el menú desde el móvil sin tocar la carta

La crisis post covid-19 está golpeando fuerte a muchos sectores pero el hostelero puede que sea de los más castigados. Aunque muchos han estado esperando a pasar a la Fase 1 de la desescalada para ir a tomar esas cañas al bar del barrio o empezar a pedir comida para hacer gasto al pequeño restaurante de la esquina, hay otros que se han “estrujado” un poquito más el cerebro y han puesto su tiempo, sus conocimientos y su energía al servicio del que lo necesite y de forma totalmente altruista. Es el caso de David Luna y Alfredo García, dos jóvenes programadores del estudio de desarrollo web barcelonés “Crealógica”, que han diseñado “QR Carta”, una aplicación gratuita que permite ver desde el móvil las cartas y el menú diario de un bar sin coste alguno para el restaurador ya que es gratuita. Y es que ahora, al tener que suprimir todo lo que pueda estar en contacto con otras personas y ser un posible foco de contagio (servilleteros, cartas, vinagreras...) muchos han tenido que “digitalizarse” a la fuerza y a contrarreloj.

“Todo nace muy a pequeña escala por dos bares del barrio de Sagrada Familia de Barcelona donde solía comer todos los días y que también son amigos. Ahora que lo han pasado mal pensé en cómo podía ayudarles y, poco a poco, la idea fue cogiendo forma hasta que me di cuenta de que en realidad podía ayudar a más bares y restaurantes”, explica David. Así, empezaron a diseñar esta herramienta para que los pequeños comercios que no tengan presupuesto para invertir en este tipo de cuestiones puedan tener su propia carta “digitalizada”. “Es muy útil, sobre todo, para los que tengan que cambiar a diario el menú del día”.

Con símbolos de alérgenos y en tres idiomas

QR Carta funciona de manera muy sencilla. El hostelero solo tienen que entrar en la web www.qrcarta.com y registrarse. Una vez dentro pueden ir rellenando casillas con los precios de los platos fijos (hamburguesas, bebidas...) y de los menús diarios (primeros, segundos, postres). Además, pueden entrar cada día para ir modificando los platos y gestionar la carta como ellos quieran

Dentro del panel de control pueden generar el código QR e imprimirlo las veces que quieran para colgarlo en la puerta del bar o en las mesas. El cliente solo tiene que activar la cámara de su smartphone, enfocar al código y enseguida aparecerá en su teléfono la carta del restaurante. No es necesario descargarse ninguna aplicación. Además de ser una forma mucho más sostenible de consultar precios, es más higiénica, algo imprescindible de cara a esta “nueva normalidad”.

Desde QR Carta, explican que el restaurador tiene la capacidad de entrar a la web cada día si quiere ir cambiando los precios y sin la necesidad de generar un nuevo código QR. Además, se puede traducir a tres idiomas y poner los alérgenos, también obligatorios por ley.

400 interesados de toda España en 10 días

Diseñar y llevar a cabo esta herramienta digital puede costar entre 3.000 y 6.000 euros y, de hecho, hay empresas que se dedican a esto pero estos socios catalanes no han querido lucrarse con el proyecto. Y eso que ahora también les toca realizar labores de mantenimiento y controlar la seguridad de la web. Hasta ahora, la aplicación no está dando problemas, que era uno de los temores de sus creadores y, de momento, todo el mundo la está manejando a la perfección. Ellos reconocen que no pensaban tener tanto éxito: en solo 10 días ya han conseguido que unas 400 personas se interesen por el proyecto y medio centenar de usuarios ya hayan creado su código QR propio para su negocio. David confiesa que le hace “mucha ilusión ver cómo ha funcionado en tan poco tiempo”. “Me quedé alucinado porque ya hay gente de Castellón o de Galicia que no sabemos cómo se habrán enterado de QR Carta”. Al parecer, el boca a boca y el posicionamiento en Google que han logrado en estos días han sido los principales responsables de su difusión.