Frases memorables

Amé la justicia y odié la iniquidad, por eso muero en el destierro

Hoy se cumplen 150 años justos de la caída de Roma y de la pérdida por parte del hoy beato Papa Pío IX de los milenarios Estados Pontificios. El Concilio Vaticano I fue suspendido y sus participantes dispersados de Roma.

Entre ellos, destaca el fundador de los Claretianos, el español S. Antonio Mª Claret, que fallecería un mes después en el monasterio de Fonfroide (Francia), siguiendo en el exilio a Isabel II, de la que había sido confesor. Resume su vida el epitafio escrito en su tumba: «Amé la justicia y odié la iniquidad, por eso muero en el destierro». Sin duda, una de las más célebres frases de la Historia, tomada de la que S. Gregorio VII pronunció antes de morir, evocando un salmo del Rey David.

También en España se vivían tiempos revolucionarios, autodenominados «gloriosos», y la nueva Constitución instituyó una Monarquía electiva que Prim concedió a la dinastía Saboya, reinante en la Italia reunificada.

Tras su llegada a Madrid, la primera visita del monarca electo Amadeo fue a la Basílica de Atocha, donde yacía el cadáver de su valedor, el General y Presidente del Consejo de Ministros Juan Prim, asesinado dos días antes. El nuevo Rey se «desciñiría la Corona» un año después, confuso por tan opuestas manifestaciones «que invocaban el dulce nombre de la Patria». Nacía la Primera República federal y cantonal.

La Historia es maestra de la vida y hay frases y acontecimientos que merecen ser recordados.