La OMS alerta a España: “Déjense de parches y hagan un cierre total de tres o cuatro semanas”

“Requerirá un esfuerzo sostenido bajar las cifras, lleva mucho tiempo bajar esos números”, señala el organismo

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La oficina europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mostró hoy su preocupación por el aumento de nuevos casos de coronavirus en España en las últimas semanas y señaló que se necesitará un “esfuerzo sostenido” para bajar las cifras.

”En España vemos un alto número de casos, casi 200.000 la última semana, y eso es algo sobre lo que hay que estar particularmente preocupado. Hay amplia transmisión en todo el país, especialmente en las grandes ciudades y presión sobre los hospitales”, dijo en rueda de prensa la responsable de Emergencias, Catherine Smallwood.

Frente a la tendencia “positiva” registrada en más de la mitad de los países de la región europea, con caída del contagio aunque la transmisión se mantiene en general a niveles altos, otros como España y Portugal han registrado una subida “significativa”.

Nuevas mutaciones y celebraciones navideñas

Smallwood señaló que los expertos de la OMS están discutiendo a qué se debe la subida en España y sobre la potencial influencia de las nuevas mutaciones del Sars-CoV2, aunque “no necesariamente parece que sea un factor que haya impulsado el aumento”.

La subida de casos podría ser un resultado de las celebraciones navideñas y del período posterior a las vacaciones, afirmó Smallwood. ”Requerirá un esfuerzo sostenido bajar las cifras, lleva mucho tiempo bajar esos números, pero en los últimos dos días hemos visto una estabilización de los nuevos casos y esperamos que eso se traduzca en una caída gradual en las próximas semanas”, señaló la experta de la OMS-Europa.

Durante la comparecencia, el director regional de la OMS, Hans Kluge, había alertado contra el levantamiento prematuro de las restricciones en Europa debido a que la transmisión se mantiene en niveles altos y por el riesgo de las nuevas mutaciones. “No nos olvidemos de las lecciones que hemos aprendido de forma tan cruda: abrir y cerrar rápidamente es una estrategia pobre”, dijo Kluge desde la sede regional de la OMS en Copenhague.

Por su parte, el presidente de la Federación Mundial de Medicina Tropical y experto de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Santiago Mas-Coma, asegura que la situación de la pandemia, un año después de conocerse los primeros casos, no es “nada halagüeña” y las medidas restrictivas que se toman en España son “descafeinadas”.

En una entrevista con EFE, el catedrático de Parasitología de la Universitat de València (UV) aboga por que dejen de ponerse “parches” y se haga un cierre total de tres o cuatro semanas sin parar las vacunaciones para, después, “volver a empezar con un nivel suficientemente bajo de contagios”.

A su juicio, durante este primer año de pandemia “hemos aprendido muchísimo” y si durante la primera ola “la sorpresa fue general” porque “no teníamos ni el mínimo conocimiento”, en las posteriores olas, que se han ido solapando en el tiempo, “la ciencia se ha puesto a trabajar” y se sabe mejor “a qué nos enfrentamos”.

Aspectos genéticos

Considera que en el trasfondo de la transmisión de este virus hay “aspectos genéticos que están por averiguar y que conducen a que las respuestas inmunes sean diferentes” porque las reacciones del cuerpo humano son distintas, y en algunas personas actúa con virulencia y en otras de forma asintomática o con síntomas leves.

Según indica, la información disponible sugiere que el SARS-CoV-2 es un virus que no induce a una inmunidad de grupo tal y como conocemos en los virus gripales, y a diferencia de estos últimos también “muta relativamente poco, una o dos veces al mes”.

No obstante, al estar distribuido mundialmente “evoluciona de forma diferente en los distintos lugares” y mientras en la primera ola la cepa llegó de Wuhan a Lombardía, en el caso de la segunda la cepa mutada la introdujeron africanos que trabajan en la vendimia en Lleida y Huesca.

En la tercera ola, y con un ambiente frío que invita a estar en espacios cerrados, el problema esencial ha sido la aparición de una nueva cepa, la británica, con mutaciones que le confieren una mayor capacidad de transmisión, de hasta el 70 %. También preocupan la sudafricana y la brasileña.

“En cuestión de pocas semanas la cepa británica estaba en cincuenta países, y aunque en España se introdujo relativamente tarde ya se está extendiendo”, señala Mas-Coma, para quien la perspectiva futura “no es halagüeña”.