La extraña secuela que la covid-19 dejó en Verena: tose sin parar cada dos segundos

La joven de 16 años se contagio de covid-19 en octubre y, desde entonces, no ha podido parar de toser

Verena, durante su entrevista esta mañana en 'Espejo Público'
Verena, durante su entrevista esta mañana en 'Espejo Público'La Razón

Verena es una chica de 16 años, natural de San Javier (Murcia), que pasó el coronavirus en octubre del pasado año. Sin embargo, la covid-19 le ha dejado una extraña secuela que persiste desde que se contagió y sobre la cual aún no tiene ningún diagnóstico: tose cada dos segundo, de forma constante, sin poder parar.

La joven ha sido entrevistada esta mañana en ‘Espejo Público’ y ha explicado que, tras contagiarse, tuvo “poca fiebre”, pero “a los dos o tres días” de tener “un pequeño dolor de garganta”, comenzó a toser: “Antes me desmayaba, me caía redonda al suelo”.

Al comenzar la conexión, Susanna Griso reaccionó con incredulidad al ver los síntomas que padece la joven: “Ay, por dios”, exclamó. Tal y como se puede ver en las imágenes, la joven tose cada dos segundo, sin poder frenar esta dolencia. Tan solo, hay un momento en el que deja de toser: cuando duerme.

A pesar de ello, la joven explicó que no duerme más horas, aunque sea el único momento en el que la tos le da un respiro: “Yo duermo las mismas horas que cualquier persona. Yo duermo poco, porque me despierto mucho y si me despierto, empiezo a toser, entonces necesito dos o tres horas para conseguir dormir”.

Esta tos ha condicionado por completo su vida: no para de toser ni cuando come: “Todo lo que entra, sale, entonces la comida se expulsa. Yo me he propuesto que, aunque sean tres horas para comer, yo voy a comer”.

Incluso, se ha visto obligada a recibir exclusivamente clases online dada su situación: “Yo doy las clases online y a la hora de salir es mucho más difícil que antes. Por eso, me hacen los exámenes por las tarde. A mí, en un principio me ofrecieron dejar el curso, pero yo decidí no dejarlo porque me levanto a las 8 de la mañana para dar clases y es algo que me hace levantarme con ganas de hacer algo y no quedarme en la cama”.

Una tos aún sin diagnóstico

Verena ha explicado en ‘Espejo Público’ que los médicos están intentando averiguar cuál es el origen de esta dolencia: “Los médicos han descartado que sea un tic o alergia, sino que se han quedado de momento en que sea un error del cerebro, que manda una orden errónea a mi cuerpo y por eso toso. Eso es lo que se cree ahora”.

La tos le ha producido serios problemas en la garganta: “Antes tosía sangre, pero creo que en un momento, mi garganta ha hecho callo y ya no toso sangre”. La joven explica que no sabe si en el mundo hay algún caso similar al suyo y que, en España, “de momento no hay ninguno”.

A pesar de su situación, la joven esboza una gran sonrisa y la afronta con total naturalidad: “Lo último que se pierde es la sonrisa”.