La contaminación afecta al rendimiento cognitivo y al estrés

Es la principal conclusión de un estudio impulsado por la Fundación «laCaixa»

En los días con niveles de polución más altos la concentración de la población disminuye
En los días con niveles de polución más altos la concentración de la población disminuyeVïctor Fernández/Shutterstock.comVíctor Fernández/Shutterstock.com

De sobra es conocido el impacto de la contaminación sobre la salud de las personas, pero ahora, CitieS-Health, un estudio europeo de ciencia ciudadana coordinado por Ideas for Change y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), pone de evidencia también sus repercusiones sobre el rendimiento cognitivo y el estrés.

Y es que este trabajo, impulsado por la Fundación “laCaixa” cuyo objetivo era medir cómo la contaminación afecta a la salud mental de las personas en la ciudad, revela que la ciudadanía presenta un menor nivel de concentración durante los días en los que los niveles de contaminación atmosférica son más elevados. Concretamente, el tiempo de reacción y el rendimiento cognitivo pueden variar cerca de un 5% entre un día limpio y otro con alta contaminación. Paralelamente, también se produce un aumento del nivel de estrés cuanta más contaminación se registra. En este caso, la diferencia en el nivel de estrés entre un día limpio y uno con un alto nivel de contaminación es del 0,5, en una escala del 0 al 5.

Además, la investigación ha puesto de evidencia que, en los días con más polución, la salud cognitiva de quienes viven cerca de un espacio verde o azul, como podría ser el mar, se ve menos afectada que la de aquellas personas que residen lejos de estos espacios, sin embargo no se ha visto que existan variaciones en la relación entre el bienestar cognitivo y la contaminación atmosférica en función de la exposición al ruido.

Este estudio se ha desarrollado a partir de los datos que casi 300 voluntarios residentes en Barcelona han proporcionado de forma voluntaria durante dos semanas no consecutivas. A lo largo de este periodo, los participantes realizaron un test de capacidad de atención y velocidad de procesamiento, y respondieron a cuestiones sobre su nivel de estrés, su estado de ánimo y la calidad del sueño, todo ello a través de una aplicación. Además, algunos aportaron sus datos de movilidad y más de 260 personas voluntarias llevaron un tubito de captación pasiva de NO2, gracias al cual se ha podido medir la concentración acumulada por cada participante de este contaminante en una semana.

A partir de estos datos y con el propósito de comparar la muestra y establecer correlaciones, se han cruzado los resultados con otros datos públicos, como la media de concentración de contaminantes registrada por las estaciones de la Red de Vigilancia y Previsión de Contaminación Atmosférica del Ayuntamiento de Barcelona o el mapa municipal estratégico del ruido de la Ciudad Condal.

El estudio, que ya nació como una petición ciudadana, ya que fueron los propios vecinos de Barcelona los que eligieron el tema de análisis del estudio cuando en 2019 se llevó a cabo un proceso participativo en el que intervinieron mil residentes barceloneses que escogieron la salud mental como tema a tratar, ha servido para crear también un espacio de debate entre vecinos de la ciudad acerca de las posibles acciones a emprender para combatir la polución del aire y mejorar la salud mental. Las recomendaciones recopiladas se prestarán en el Park (ing) Day Barcelona 2021, la intervención ciudadana para reivindicar el espacio público que está programada para el próximo 17 de septiembre, y se darán a conocer a las Administraciones Públicas.