¿Por qué la DGT pide la prohibición de la mascarilla negra en el examen de conducir?

La institución ha solicitado a las jefaturas provinciales que recomienden a los alumnos no llevar mascarillas de ese color el día de la prueba

Mascarilla negra en el brazo
Mascarilla negra en el brazo©Gonzalo Pérez MataLa Razón

El protocolo aprobado por Tráfico para hacer frente al Covid-19 establece que todos los alumnos que se presenten a las pruebas de conducir deben contar, para su realización, con una mascarilla. Ahora bien, no vale de cualquiera: la DGT pide hacer el examen de conducir con mascarilla, pero no de color negro. Así ha sido confirmado por fuentes de la DGT, que han pedido a las jefaturas provinciales de Tráfico que recomienden a los alumnos no llevar mascarillas de color negro el día del examen.

Lo primero que debemos tener en cuenta, es que esta restricción solo es aplicable en el examen teórico de conducir, no en el práctico. Y la razón por la que Tráfico recomienda no utilizar máscaras negras al realizar este examen es porque son más opacas y, por lo tanto, una forma más sencilla de ocultar algún tipo de dispositivo de comunicación. Como la entidad confirmó, ya ha habido varios casos de estudiantes que intentaron ocultar el sistema de comunicación detrás de la máscara. El protocolo anticovid estipula que para poder realizar el examen práctico o teórico del permiso de conducir, se debe usar una “mascarilla quirúrgica o FFP2 sin una válvula de exhalación que cubra la nariz y la boca”. No menciona el color de la máscara, por lo que no se puede prohibir el uso de las de color negro. Sin embargo, si el alumno entra a la sala de examen con ella, el examinador puede pedirle que revele su rostro para comprobar si hay algo oculto. También puede pedirle que reemplace la máscara con otra que le proporcionará la sede. “En caso de no aceptar ninguna de las tres opciones, no podrá acceder a la sala”, explican.

Sanciones para los tramposos

Hay que recordar que la nueva Ley de Tráfico ha endurecido varias de las penas que actualmente tiene la DGT, aunque también ha creado algunas nuevas. Una de estas novedosas incorporaciones es para aquellos a los que se les “pille” copiando en los exámenes del carnet de conducir. Los “cazados” tendrán que pagar hasta 500 euros de multa y no podrán volver a presentarse al examen hasta pasados 6 meses.

La sede ya ha dejado claro que no va a dejar pasar ni una para aquellos que intenten hacer trampas en el teórico. Por ello, esta nueva sanción será considerada fraude y una “infracción grave”. Según fuentes de Tráfico, el texto pondrá el foco en especial sobre “utilizar dispositivos de comunicación no autorizados en exámenes de conducir”.