2022: Vacaciones de lujo en el espacio

Orion Span ha anunciado que abrirá un hotel a un precio de 7,7 millones el pasaje. Podría no ser el único

Orion Span ha anunciado que abrirá un hotel a un precio de 7,7 millones el pasaje. Podría no ser el único.

Nuestra particular odisea en el espacio no fue en 2001. Finalmente, será en 2022. Eso sí, no habrá misteriosos monolitos ni puertas hacia una nueva dimensión; en su lugar, gozaremos de lúdicas caminatas espaciales, bonitas vistas del globo terráqueo y gimnasio a gravedad cero. La odisea del espacio no será existencial, será comercial. Y bastante lucrativa. Tal como ha anunciado recientemente, será en 2022 cuando la compañía estadounidense Orion Span dé la bienvenida a los primeros huéspedes de su lujoso hotel espacial Aurora. Los cuatro turistas que podrán embarcar en la nave, y que pasarán 12 días a 320 kilómetros de distancia de nuestra planeta, desembolsarán la astronómica cifra de 9,5 millones de dólares –7,7 millones de euros–, lo que les permitirá ver desde el espacio un total de 16 amaneceres y sus correspondientes puestas de sol por día. Con todo, ya antes, Richard Branson, fundador de Virgin, había programado para finales de este año viajes espaciales de seis minutos a 250.000 dólares; Jeff Bezos, fundador de Amazon, ha adelantado que su proyecto «Blue Origin» convertirá en astronautas a simples civiles. Elon Musk, CEO de SpaceX, asegura que llevará a Marte a 100 personas en 2022... Tampoco hay que olvidar proyectos como el de Mars One, compañía holandesa que enviará al planeta rojo a 24 astronautas en 2031, si bien retrasó recientemente la fecha de llegada, programada originalmente en 2026. En este caso, será de forma gratuita; eso sí, los inquilinos jamás regresarán: fundarán allí una colonia. Los touroperadores turísticos están en alza, si bien no son pocas las voces que desconfían de la viabilidad, económica y humana, de estos proyectos. En todo caso, es evidente que EE UU ya ha visto que hay un nicho de mercado. Y otros, como Rusia, también quieren aprovecharlo. ¿Será la carrera espacial del siglo XXI una lucha por atraer el turismo más allá de la frontera terrestre?

De hecho, aunque la opción de Orion Span puede parecer que no esté al alcance de todos los bolsillos, su precio es sensiblemente inferior al de otras propuestas. A finales de 2017, la corporación rusa «Energía» anunció su intención de transformar la Estación Espacial Internacional en un hotel de lujo. De modo que, por unos 40 millones de euros –20 más con una caminata espacial–, una persona podrá pasar dos semanas en un hotel que incluye gimnasio, wifi y servicio médico. Si tiene éxito, se hará realidad en 2022.

El hotel, que irá dentro de un módulo de 20 toneladas y 15,5 metros de longitud, podrá llegar a proporcionar 92 metros cúbicos de espacio útil. En él, se distribuirán los cuatro dormitorios, de dos metros cúbicos cada uno de ellos, en los que habrá un ojo de buey para observar la Tierra. Unas dimensiones similares a las de Orion Span. Por el momento, Roscosmos –la agencia espacial rusa– ha confirmado que los planes existen y que se encuentran bajo supervisión. De hecho, sus previsiones económicas pronostican un coste de entre 231 y 386,6 millones de euros. Para reducir este impacto, la empresa quiere enviar al menos doce pasajeros a lo largo de cuatro viajes anuales.

La codicia espacial va más allá y no sólo las grandes corporaciones luchan por hacerse con su parcela gravitacional; las cadenas hoteleras ya hacen lo propio. Robert Bigelow, dueño de Budget Suites of America, es uno de ellos. Su intención es alquilar a países y organizaciones su laboratorio espacial y aceptar reservas multimillonarias para turistas. Pero no es el único. China ya mostró su interés en crear su propia estación espacial, así como de colaborar con Europa en la creación de una base lunar. Y la NASA, con su proyecto Deep Space Gateway, tiene previsto construir una nueva estación espacial habitada por humanos.