La infección con Ómicron, posible causa de la rara hepatitis infantil

Un nuevo estudio de la Universidad de Kyoto sugiere vínculos entre haber pasado la covid con esta variante y la afección de origen desconocido de la que ya se han reportado más de 450 en casos en todo el mundo

Resultados de la investigación de los casos reportados en Reino Unido a  9 de mayo de 2022
Resultados de la investigación de los casos reportados en Reino Unido a 9 de mayo de 2022 FOTO: Teresa Gallardo

Una nueva investigación liderada por Hiroshi Nishiura, científico y profesor de la Universidad de Kyoto (Japón), establece una posible conexión entre la variante Ómicron y la hepatitis aguda infantil de origen desconocido que investigan los organismos internacionales de salud a nivel mundial.

«No podemos negar la posibilidad de que la infección con Ómicron tenga alguna relación con la aparición de hepatitis grave en los niños», afirmó Nishiura, que ha trasladado los resultados de su investigación al comité asesor del gobierno para la covid, indicando que «los gobiernos deben centrarse en mitigar la propagación de Ómicron», según recogía el miércoles el periódico The Japan Times.

«Dado que los niños pequeños y los bebés actualmente no pueden recibir vacunas frente al coronavirus, pueden tener un mayor riesgo de hepatitis grave después de una infección por adenovirus, especialmente si viven en países donde se están produciendo infecciones de covid a gran escala», añadió.

En la investigación, cuyos resultados están pendientes de publicarse en la web de la Universidad de Kyoto y en una revista científica, Nishiura y su equipo de trabajo efectuaron un análisis de la correlación entre los casos de Ómicron registrados, los de hepatitis aguda en niños notificados en 38 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) –y Rumanía– entre el 1 de diciembre de 2021 y el 27 de abril de 2022, y el número de casos probables de enfermedad infantil grave.

Los casos se duplican

En la última semana, los casos identificados (y reportados) de hepatitis aguda de origen desconocido en niños menores de 16 años se ha multiplicado casi por dos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó el pasado martes que había recibido reportes de 348 casos, además de 70 casos adicionales que están esperando ser clasificados. Esta nueva enfermedad se ha propagado por veinte países, y hay otros trece donde probablemente también se encuentren casos, aunque todavía se está investigando.

Reino Unido concentra la mayoría, con un total de 163, y sólo hay seis países que han informado hasta el momento sobre más de cinco casos. El Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) tiene registrados entre 102 y 106. En concreto, de acuerdo con los datos de este organismo europeo, España ya tiene 22 casos, frente a los dos de Austria, tres en Bélgica, dos en Chipre, seis en Dinamarca, dos en Francia, uno en Alemania, menos de cinco en Irlanda, 35 en Italia, seis en Países Bajos, cuatro en Noruega, uno en Polonia, ocho en Portugal y nueve en Suecia.

Fuera de la UE y del Reino Unido, hay al menos 181 casos de hepatitis aguda en niños en Argentina (8), Brasil (16), Canadá (7), Costa Rica (2), Indonesia (15), Israel (12), Japón (7), Panamá (1), Palestina (1), Serbia (1), Singapur (1), Corea del Sur (1) y Estados Unidos (al menos 109).

Así, el número total de casos reportados en todo el mundo es de aproximadamente 450, incluyendo 11 muertes en Indonesia (5), Palestina (1) y Estados Unidos (5). Se sigue investigando la muerte de un niño de ocho años en Palestina, ya que “actualmente no está claro si se trata del mismo niño que murió la semana anterior”.

En España, los pediatras lanzaron el pasado martes un mensaje de tranquilidad a la población, al descartar que haya una “alarma social” al respecto, sino solo una advertencia médica para que los profesionales estén más pendientes de la situación. Así lo señaló el presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP) Luis Blesa que no quiso descartar ni confirmar ninguna hipótesis sobre el incremento de casos, incluida la posible relación con los perros, y señaló que cuantos más diagnósticos e investigaciones haya, “más cerca estaremos de conocer la causa real”.

Afinando las hipótesis

Pero, a la vez que se incrementa el número de casos también se avanza en la investigación sobre su posible origen. “En la última semana ha habido progresos en las investigaciones y se han afinado las hipótesis. Se está mirando la genética de los niños, su respuesta inmunitaria y distintos virus. La hipótesis más relevante sigue siendo la que tiene que ver con el adenovirus y se sigue considerando el rol del covid, como coinfección o por infección pasada”, detalló el martes la especialista del programa global sobre hepatitis de la OMS, Philippa Eastbrook.

En su informe semanal sobre estas hepatitis, la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (UKSHA, por sus siglas en inglés) refleja los resultados de los estudios anatomopatológicos de hígado con microscopia electrónica, análisis de células T, secuenciación del genoma completo del adenovirus, de la sangre y tejido hepático, cultivo viral de adenovirus y secuenciación del SARS- CoV-2 en los casos positivos. Las actuales investigaciones en consideración de estudio y, por tanto, no comenzadas son el análisis de aguas residuales para adenovirus y la investigación moléculas de ARN en las células de los pacientes.

Las investigaciones incluyeron entrevistas a los padres de los niños para evaluar posibles datos en común. Se les preguntó sobre viajes, estructura familiar, profesión de los padres, dieta, exposición previa a tóxicos, entre otros. La revisión de las respuestas de los cuestionarios epidemiológicos ha encontrado un número relativamente alto de familias propietarias de perros u otras exposiciones a perros (70% de los casos). La UKSHA aseguró que “se está explorando la importancia de este hallazgo”, pero que podría ser una coincidencia porque la propiedad de perros es común en Reino Unido (y en otros muchos países del mundo).

Otro dato de interés es que un 75% de los encuestados mencionaron el uso del paracetamol o ibuprofeno, pero no hay informes previos documentados de que con dosis habituales de estos fármacos de produzcan casos tan graves.

Por otro lado, en el informe se muestran cinco casos de menores de 5 años que sí recibieron la vacuna antes del inicio de la hepatitis, pero hasta la fecha no se ha vinculado la vacuna con este síndrome hepático agudo.

Hepatitis en Reino Unido
Hepatitis en Reino Unido FOTO: Teresa Gallardo

Adenovirus, coinfección y covid

La investigación de Reino unido muestra también los análisis de 6 hígados extirpados y 8 biopsias, que han evidenciado una gravedad variable -que va desde una lesión hepatocelular leve hasta una necrosis hepática masiva-. Se trata de un patrón histológico inespecífico que puede aparecer en el seno de varios tipos de enfermedades.

El adenovirus sigue siendo el patógeno más comúnmente encontrado y se están revisando los casos que fueron informados como negativos, ya que la muestra no era la idónea para dicho estudio. Se ha estudiado su presencia en sangre, heces y muestras respiratorias siendo la sangre la que detecta más casos. El problema con el que se enfrentan los investigadores es que los bajos niveles de adenovirus presentes en la sangre de los pacientes suponen un desafío para poder recuperar genomas de alta calidad para los estudios que se quieren realizar. Por tanto, los datos actuales de secuenciación genómica de los adenovirus son muy limitados y por ello se ha pedido ayuda internacional para poder caracterizar las cepas de adenovirus circulantes.

Por lo que respecta a las investigaciones sobre la relación con la covid, 11 pacientes de Inglaterra dieron positivo al ingreso. Las pruebas serológicas están en estudio para explorar si una infección previa por covid podría vincularse a esta enfermedad. Cuatro casos tenían coinfección por SARS cov2 y adenovirus.

Por otro lado, también se está realizando un estudio metagenómico - es decir, analizar si hay virus que pueden ayudar al adenovirus a que sea más agresivo-. Se han estudiado 19 muestras en tres laboratorios y se ha informado de una alta presencia de virus adenoasociado tipo 2 (AAV2)- uno de los casos españoles también mostraba presencia de este virus-. Este tipo de patógeno depende de otros, incluidos los adenovirus, y necesitan de éstos para replicarse o multiplicarse. Se trata de un virus común sin consecuencias clínicas, pero se está estudiando que papel pueden ejercer en este síndrome.

Por último, los estudios toxicológicos realizados han detectado cientos de sustancias, algunos con conocida toxicidad hepática como es el paracetamol y la aflatoxina B1, pero las concentraciones bajas de estos tóxicos no explican hasta la fecha que estén vinculados con el actual síndrome.