Sobredosis de vitamina D: el peligro de uno de los suplementos más populares

Un artículo publicado en ‘BMJ Case Reports’ advierte de que esta vitamina en grandes cantidades podría ser muy perjudicial para la salud

Vitamina D
Vitamina D FOTO: Dreamstime Dreamstime

Más de la mitad de la población española tiene carencia de vitamina D, un déficit que se acentúa especialmente en las personas mayores de 65 años. Por todos es sabido que esta vitamina, que se sintetiza en el organismo humano por la acción de los rayos ultravioletas del sol, contribuye a la salud ósea y que una deficiencia severa, puede causar osteoporosis en los adultos. Además, varias investigaciones han demostrado de que su carencia puede asociarse a la aparición de un mayor número de síntomas depresivos y de ansiedad, e incluso se ha relacionado con enfermedades mentales como el trastorno bipolar, la esquizofrenia o el autismo.

La vitamina D cumple un papel esencial en el organismo, pero al igual que el déficit, su exceso también puede dañino. Así lo afirma un artículo publicado este martes en la revista ‘BMJ Case Reports’ que documenta el caso de un hombre británico que tuvo que ser hospitalizado por la excesiva ingesta de esta vitamina. Los médicos advierten de que este suplemento considerado inofensivo, tomado en grandes cantidades, puede perjudicar gravemente nuestra salud.

El hombre, de mediana edad, fue remitido al hospital por su médico tras quejarse de vómitos recurrentes, náuseas, dolor abdominal, calambres en las piernas, tinnitus (pitidos en el oído), sequedad de boca, aumento de la sed, diarrea y pérdida de peso (12,7 kg). Los síntomas, que duraron casi tres meses, empezaron aproximadamente un mes después de que adoptase un régimen intensivo de suplementos vitamínicos por consejo de un nutricionista.

Durante este tiempo, tomó diariamente un cóctel de 20 suplementos de venta libre que contenían: vitamina D 50000 mg -el requerimiento diario es de 600 mg o 400 UI-; vitamina K2 100 mg (requerimiento diario 100-300 microgr); vitamina C, vitamina B9 (folato) 1000 mg (requerimiento diario 400 microgr); vitamina B2 (riboflavina), vitamina B6, omega-3 2000 mg dos veces al día (requerimiento diario 200-500 mg), además de otros complementos vitamínicos, minerales, nutritivos y probióticos.

Una vez que desarrolló los síntomas, dejó de tomar estos suplementos, pero los efectos no desaparecieron. Los resultados de los análisis de sangre revelaron que su nivel de vitamina D era 7 veces superior al recomendado y niveles muy altos de calcio. También indicaron que sus riñones no funcionaban correctamente.

El hombre, que estuvo hospitalizado durante ocho días, recibió tratamiento farmacológico para reducir los niveles de calcio en la sangre. Dos meses después del alta hospitalaria, habían vuelto a la normalidad, pero su nivel de vitamina D seguía siendo muy alto.

Síntomas de la excesiva ingesta de vitamina D

Los autores del trabajo señalan que “en todo el mundo hay una tendencia creciente a la hipervitaminosis D”. Los síntomas de esta sobredosis son numerosos y están causados principalmente por el exceso de calcio en la sangre. Estos pueden incluir somnolencia, confusión, apatía, psicosis, depresión, estupor, coma, anorexia, dolor abdominal, vómitos, estreñimiento, úlceras pépticas, pancreatitis, hipertensión arterial, ritmo cardíaco anormal y anomalías renales, incluida la insuficiencia renal.

Según la Autoridad Europea Alimentaria (EFSA) una adecuada ingesta de vitamina D ronda los 15 mcg o 600 UI para personas adultas sanas. Los requerimientos de esta vitamina pueden ser superiores en adultos mayores de 71 años así como también, ante determinadas patologías. Además de los alimentos enriquecidos con esta vitamina, los huevos, el queso, el los hongos shiitake, el salmón, el pez espada, el atún o la sardina contienen vitamina D, al igual que el aceite de hígado de bacalao.

“La terapia complementaria, incluido el uso de suplementos dietéticos, es muy popular y la gente puede no darse cuenta de que es posible tener una sobredosis de vitamina D, o de las posibles consecuencias de hacerlo”, advierten los autores. “Este caso pone de manifiesto la posible toxicidad de unos suplementos que se consideran en gran medida seguros hasta que se toman en cantidades o combinaciones inseguras”, concluyen.