Estudio de Manos Unidas

El 4% de los jóvenes considera que el cambio climático es "algo inventado"

Según el informe, el 75% de los españoles entre 18 y 42 años piensan que la crisis climática es real, y están dispuestos a cambiar, pero siempre que no repercutan en su economía ni les dificulte su día a día

Jóvenes estudiantes participan en una manifestación contra el cambio climático en la ciudad alemana de Colonia / Ap
Jóvenes estudiantes participan en una manifestación contra el cambio climático en la ciudad alemana de Colonia / Aplarazonfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@1fa472f4

Según las conclusiones del estudio de opinión sobre los jóvenes y la crisis climática realizado por Manos Unidas, la crisis climática es una cuestión que preocupa a los Centennial y Millennials, pero para ellos es más importante el aumento de precios de la energía y materias primas, significativamente más para los hombres.

Así, el 75% de los españoles entre 18 y 42 años piensan que la crisis climática es real, significativamente más las mujeres. Además, 6 de cada 10 creen que dicha crisis contribuye a la desigualdad en el mundo.

El 21 % (el 26% en el caso solo de mujeres jóvenes) creen que existen cambios ambientales, pero no hay una emergencia como tal y no es tan importante como nos quieren hacer pensar. Eso sí, el 75% considera que el cambio climático es real y que está provocado por por la acción humana. En las mujeres esta cifra aumenta hasta el 81%.

Solo un 4% se muestra negacionista al respecto al considerar que "siempre ha habido cambios climáticos a lo largo de la historia, es un invento y no existe como tal".

Por otro lado, EEUU y Canadá junto con China son los países que los jóvenes consideran más responsables de la crisis climática, mientras que el continente africano el que más sufre las consecuencias, seguido por Europa y China.

En cuanto al concepto de justicia climática es un término poco conocido por los jóvenes españoles, tan solo 1 de cada 10 aseguran conocerlo bien. Un tercio de ellos lo asocia mucho a que todos los ciudadanos tengan las mismas posibilidades de acceso a recursos energéticos y a la responsabilidad de los gobiernos y países según el impacto que causen.

Sobre la preocupación relacionada por la injusticia climática y en qué medida pueden ayudar a paliar la injusticia climática los propios jóvenes declaran un mayor nivel de preocupación que su entorno. La mitad están muy y bastante preocupados sobre la injusticia climática, significativamente más las mujeres. Y, además, 7 de cada 10 jóvenes españoles consideran que las acciones de las empresas y los gobiernos de los países desarrollados pueden ayudar a paliar mucho y bastante la injusticia climática. Menos de la mitad consideran que sus etilos de vida y hábitos de consumo ayudarán.

Eso sí, la mayoría de los jóvenes creen que tiene la capacidad para cambiar el planeta y dejar un lugar más justo y sostenible a las siguientes generaciones, pero son pesimistas en cuanto que haya un interés colectivo por parte de los países, de la ciudadanía y resto de agentes sociales para conseguirlo. Los que consideran que “están en buen camino para conseguir cambiar el planeta” dan más peso a las acciones individuales ( de la ciudadanía y cambios en sus estilos de vida y hábitos de consumo) para ayudar a paliar la injusticia climática.

Al analizar la disposición de los jóvenes en relación a sus cambios de hábitos, "percibimos que sí están dispuestos a cambiar, pero siempre que no repercutan en su economía ni les dificulte su día a día. Las mujeres como hemos mencionado anteriormente son más sensibles a este tema y por lo tanto están dispuestas en mayor medida a cambiar sus estilos de vida", dicen los responsables del estudio

En cuanto a la alimentación, los jóvenes, en primer lugar, se muestran más predispuestos a dejar de desperdiciar comida, seguido de optar por alimentos de temporada y reducir el consumo de alimentos procesados. Solo un tercio estaría dispuesto a consumir menos carne y lácteos. Sobre el transporte, pocos dejarían de viajar menos en avión o comprar un coche eléctrico, pero sí más de la mitad a trasladarse a pie, bici o patine cuando sea posible. 6 de cada 10 jóvenes están dispuestos a reciclar, alargar la vida de su móvil y reducir el uso de plástico.