Barcelona

7.369 millones para resucitar el Plan Hidrológico

Imagen de una de las bocas de riego del canal de la comunidad de regantes de la derecha del Ebro, donde quieren realizar el minitrasvase al área metropolitana de Barcelona.
Imagen de una de las bocas de riego del canal de la comunidad de regantes de la derecha del Ebro, donde quieren realizar el minitrasvase al área metropolitana de Barcelona.larazon

Ni la crisis ni las posibles denuncias están frenando el acelerón que el Gobierno está acometiendo en materia hidráulica. Hay que hacerlo, llegamos con cuatro años de retraso y Europa podría sancionarnos. Tras los diez planes de cuenca aprobados por el actual Ejecutivo, durante el próximo Consejo Nacional del Agua, que se celebrará el 29 de julio, se abordarán los borradores de los Planes Hidrológicos del Ebro, Baleares, Ceuta y Melilla. Una vez se les dé luz verde, algo bastante probable, se elevarán al Gobierno para su aprobación como Real Decreto. En total, los planes contarán con 7.369 millones de euros de inversión global prevista por las distintas administraciones, según los datos facilitados a LA RAZÓN por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

El último en recibir el visto bueno ha sido el de Melilla, cuyo proyecto salió ayer adelante sin ningún voto en contra. Será la primera vez que la ciudad autónoma vaya a contar con un Plan Hidrológico, que, con una inversión muy superior a la prevista, 615 millones frente a los 315 iniciales, permitirá la regulación de sus aguas, tanto superficiales como subterráneas. Entre las principales actuaciones destacan: «Las inversiones en redes de distribución secundarias de agua potable, una nueva red general de distribución de la ciudad, un proyecto de ampliación de la desalinizadora, una nueva red de impulsión de agua subterránea y una ampliación del Puerto de Melilla» que se espera tener concluida en 2027, según las mismas fuentes.

Pero sin duda uno de los más complejos es el del Ebro, que contempla una inversión de unos 3.800 millones. Más del 50 por ciento de las iniciativas previstas en el borrador van encaminadas a cumplir los objetivos ambientales marcados por Europa. El resto, un 42 por ciento, se va a ejecutar para poder dar respuesta a las demandas hídricas en la cuenca.

Agua para futuras sequías

Así, a pesar de que muchas voces han criticado que no se habían planteado mejoras en las masas hídricas como hacer embalses, lo cierto es que contempla el de Mularroya y el de Enciso, así como el recrecimiento del embalse de Yesa. Pero la actuación más importante son las obras del embalse de Biscarrués-Almudévar, en Huesca, que permitirá almacenar los «excedentes» hídricos del río Gallego y del Cinca que se produzcan en años de bonanza pluviométrica para poder disponer de ellos en tiempo de escasez. A estas actuaciones hay que sumar la ampliación del Canal de Navarra, para la cual se destinarán 415,6 millones. Hasta la fecha se riegan 22.363 hectáreas, fruto de la primera fase de este canal, y el objetivo es realizar dos ampliaciones de este canal que cuenta con 180 km de longitud con el fin de regar 15.275 ha en una primera fase, y 21.522 ha de superficie regada en la segunda.

Aunque aquí la polémica son los caudales del Delta. Los 3.010 hm3 de Tortosa han sido considerados insuficientes para la Generalitat, que pedía 7.167 en año seco, 9.508 año normal y 12.543 en año húmedo. Algo que no ha sentado muy bien entre los regantes. «Lo que piden es una barbaridad, los más de 3.000 hm3 dan de sobra, lo que ellos quieren habría impedido el desarrollo aguas arriba. En el Consejo Nacional del Agua les voy a preguntar si tenían dinero para indemnizar esos hm3 que querían quitar», avanza Andrés del Campo, presidente de Fenacore.

En este sentido, desde el Ministerio aseguran que los caudales recogidos en la propuesta del plan (que también contempla crear 445.000 ha de regadío) «son coherentes con la realidad física del río y satisfacen todas las exigencias establecidas en la normativa. Los caudales mínimos establecidos, sobre todo los de estiaje, son muy superiores a los registrados históricamente, gracias sobre todo al embalse de Mequinenza. Sin su existencia, los caudales que circularían en el tramo final del río serían cinco veces inferiores a los contemplados en la propuesta del Plan», aseguran. Por el contrario, los caudales «mínimos barajados por la Generalitat son desproporcionados e inviables, incluso blindando los caudales destinados a los usos de las nueve CC AA de la cuenca del Ebro».

Respecto al de Ceuta, las principales actuaciones se centrarán en instalar un colector general, acondicionar el vertedero de Santa Catalina, ampliar la desalinizadora, renovar la red de abastecimiento y abastecer la Barriada Príncipe Alfonso. A estas cinco medidas, que contarán con 65,2 millones, hay que sumar otras muchas, ya que la inversión prevista asciende a 254 millones. Finalmente, el de Baleares contará con 2.700 millones de inversión. Del presupuesto de la primera fase, 144,4 millones de euros, 106 millones se destinarán a mejoras en el saneamiento (como el que se acometerá en la Bahía de Palma) y depuración.

Próximos pasos: concluir la planificación hidrológica y conseguir un gran Pacto Nacional del Agua. De lo contrario, no se podrá abordar el Plan Hidrológico Nacional.