Andalucía rescata los contenidos de Educación para la Ciudadanía

Utiliza el margen legal que le permite configurar el 35% del currículum escolar para introducir los temas más polémicos de la era socialista

Una estudiante, con un manual de la asignatura
Una estudiante, con un manual de la asignatura

No se ha cumplido ni un año desde que este diario anunció el fin de la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía y el Gobierno andaluz ya ha anunciado que «recupera los contenidos eliminados por el Gobierno central». Como explica la Consejería de Educación en su página web: «La Junta considera que son relevantes y se ajustan a los principios recogidos en la Constitución». Así, como cada comunidad autónoma tiene un margen del 35 por ciento para configurar el currículum, Andalucía considera que esta asignatura «estimula el pensamiento crítico y la participación entre los escolares para formar futuros ciudadanos».

La determinación de la comunidad autónoma que preside Griñán «nos hace pensar que estamos ante un proyecto ideológico y por eso abogamos por una educación similar en todas las provincias españolas. No entendemos por qué los padres que vivimos en Andalucía tenemos que tragar con esto», afirma Miguel Gómez de Agüero, portavoz de Profesionales por la Ética en Andalucía. Las diferentes plataformas de padres objetores que, desde que se aprobó el Real Decreto que la regulaba en 2006, luchan para eliminar la asignatura no se han sorprendido con el anuncio de la Consejería de Educación: «Cuando Wert anunció que desaparecería esta asignatura, María del Mar Moreno aseguró que encontrarían la forma de incluir Ciudadanía en el currículum escolar. Y su amenaza se ha cumplido. Es una trampa ideológica», insiste Gómez de Agüero.

De acuerdo con la nota de la Junta, en Primaria, «los contenidos propios de Andalucía se incorporan en los tres bloques del área de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (nombre completo de la asignatura)». También su impartirá parte de los contenidos de la materia excluida por el Gobierno central en Secundaria. En tercero de ESO, se abordarán temas como la valoración de la identidad personal y las emociones, entre otros. También inculcarán a los alumnos, de acuerdo con la Consejería, contenidos relacionados con la igualdad de trato o la globalización. Estos conceptos no son los que alarman a los padres objetores que se oponen a que la asignatura se imparta en las aulas, «es el sesgo político que los profesores y los centros educativos dan a cada uno de estos aspectos. Nosotros vamos a volver a movilizarnos para denunciar situaciones concretas,», aseguran desde Profesionales por la Ética.

Lo cierto es que desde que el ministro de Educación confirmó la desaparición de la materia «dejamos de movilizarnos y ésto nos pilla de desprevenidos, esperamos que le paren los pies a la Junta», comenta Arturo Gross, padre objetor y portavoz de Plataforma Malagueña Educación y Libertad. «Mi familia consiguió una sentencia favorable, pero muchos niños acudían a clase amenazados», insiste.