La sonda Juno llega a la órbita de Júpiter

La NASA culmina con éxito cinco años de misión

Ilustración de la nave Juno aproximándose a Júpiter realizada por la NASA
Ilustración de la nave Juno aproximándose a Júpiter realizada por la NASA

“Acabamos de cruzar la frontera hacia el propio terreno de Júpiter”. La narrativa espacial, tan dada a frases célebres que resuman una misión entera, tiene ya un nuevo capítulo. Es la frase que esta madrugada en España ha pronunciado Scott Bolton, principal investigador de la misión Juno de la NASA, justo en el momento en el que la nave espacial Juno entraba, por fin, en la magnetosfera del planeta Júpiter, donde el movimiento de partículas del espacio es controlado por lo que sucede dentro de Júpiter.

“Nos estamos acercando rápidamente al planeta en sí y ya estamos obteniendo información muy valiosa”, añadió Bolton, principal investigador de Juno del Instituto de Investigación del Suroeste de la NASA en San Antonio.

Y aún quedaría un ingrediente más para la épica: «Ésta es la hazaña más difícil que ha logrado jamás la NASA», añadió Bolton nada más confirmarse el éxito de la maniobra de entrada en órbita.

El momento, ciertamente, tiene todos los ingredientes para convertirse en histórico dentro de la carrera espacial, y marca el primer paso de una de las misiones más importantes de la industria.

Según ha informado la NASA, Juno, que fue lanzada al espacio hace casi cinco años, el 5 de agosto de 2011, se incorporó a la órbita del planeta Júpiter hacia las 23:54 del lunes en la costa este de Estados Unidos (03:54 GMT del martes). Es decir, tal y como estaba previsto

Cuando lo estaba haciendo, los instrumentos científicos a bordo detectaron cambios en las partículas y campos alrededor de la nave espacial mientras pasaba de un ambiente dominado por viento solar interplanetario a la magnetosfera de Júpiter, según informa la NASA.

“El arco de choque es análogo a una explosión sónica”, dijo William Kurth de la Universidad de Iowa. “El viento solar pasa todos estos planetas a una velocidad de millón de millas por hora, y cuando encuentra un obstáculo, hay esta turbulencia”.

La maniobra de aproximación a la órbita del gigantesco planeta duró aproximadamente media hora. Exactamente a las 23:20 horas en EE.UU. (03:30 GMT del martes), Juno encendió su motor principal para comenzar a reducir su velocidad.

El viento de Júpiter

Una vez con el piloto automático, «eso no significa que podamos irnos a casa. Estamos controlando las actividades de la nave espacial 24 horas todos los días de la semana y lo hará hasta mucho después de que estemos en órbita», aclara Ed Hirst, de la misión Juno en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, en la página web de la NASA.

De hecho, la misión entra justo ahora en su fase más decisiva: Juno debe aproximarse a las nubes superiores del planeta cada 14 días hasta febrero de 2018, cuando chocará intencionadamente en la atmósfera del planeta.

Culminará así, una ve obtenido un volumen importante de valiosa información, la primera misión del hombre para entender todos los misterios de los planetas gaseosos.