Ashton Kutcher, el rey Midas de la ficción

Ashton Kutcher, 24 millones
Ashton Kutcher, 24 millones

Más vale caer en gracia que ser gracioso y Ashton Kutcher ha caído de pie en el universo catódico. Se subió a la ola de «Dos hombres y medio» para sustitur a Charlie Sheen y la jugada no le ha podido salir mejor: por segundo año consecutivo encabeza la lista de los diez actores mejor pagados de la televisión que elabora «Forbes», con unas ganancias de 24 millones de dólares. Sus compañeros en la «sitcom» tampoco salen mal parados. Jon Cryer –que interpreta al torpe compañero de Kutcher– figura el segundo, con 21 millones. El triunvirato de protagonistas se completa con Angus T. Jones. En el séptimo lugar, con apenas 19 años, se embolsa 11 millones. ¿Merecen estos tres actores estar en un lugar tan privilegiado en el olimpo de los mejor pagados? A pesar de que su calidad interpretativa es bastante limitada, en un negocio cuya máxima son los índices de audiencia, ellos cumplen y con creces. «Tres hombres y medio», culminó la novena temporada con un promedio de 15 milones de espectadores por semana, un 13 por ciento más con respecto a la anterior.

Domina la comedia

El género de la comedia es el que más intérpretes aporta con fenómenos tan extraños como el de Ray Romano, con 16 millones de dólares. En tercer lugar del ranking, el actor sigue viviendo de las rentas de «Todos quieren a Raymond», una telecomedia que protagonizó entre 1996 y 2005, y que le sigue dando rédito por sus sucesivas repeticiones. Después, las producciones televisivas que ha protagonizado han tenido escaso recorrido comercial. Frente a este veterano, debuta Neil Patrick Harris, un actor que está viendo cómo su cuenta corriente crece en proporciones geométricas gracias al éxito de «Cómo conocí a vuestra madre», una «sitcom» que le ha granjeado unos ingresos de 15 millones de dolares. Iguala la cifra en la quinta posición un intérprete curtido en mil batallas televisivas: Mark Harmon, estrella absoluta del drama «Navy, investigación criminal», con más de 21 milones de espectadores semanales. Denostado durante años –era uno de los «cadáveres» interpretativos de Hollywood–, Patrick Dempsey está disfrutando de un renacimiento y se embolsa 13 millones por «Anatomía de Grey». Cierran el «top ten» de «Forbes», un fijo como Tim Allen–su regreso con fuerza a a la televisión con «Uno para todas» le reporta 11 millones de dólares–, Michel C. Hall con 10 –pocos asesinos han sido tan rentables como el que ha interpretado durante años en «Dexter»– y Charlie Sheen, que tras su salida por piernas de «Dos hombres y medio» vuelve a la lista con los diez millones de dólares que ha ganado gracias a «Anger Management».

Los espectadores más exquisitos arquearán las cejas con escepticismo al ver cómo han sido desterrados de esta selecta lista actores de series que están teniendo tanto impacto cultural como Bryan Cranston («Breaking Bad»), Damian Lewis («Dreamland») y Andrew Lincoln («The Walking Dead»), cuyas audiencias no desmerecen con sus competidoras. Aún están calientes los audímetros que ha marcado el final de «Breaking Bad» –con más de diez millones de espectadores en Estados Unidos– y el inicio de la cuarta temporada de «The Walking Dead», que barrió con 16.1 millones. El hecho diferencial hay que buscarlo en que, si bien es difícil entender las series que protagonizan Asthon Kutcher, Mark Harmon o Patrick Dempsey, sin ellos como cabeza de cartel, Cranston, Lewis y Lincoln son la guinda de unas ficciones donde lo fundamental es la trama, o dicho de otra manera: los actores están al servicio de la serie y no al revés.