Literatura

Jordi Évole: «Acepto la crítica, la opinión es libre»

El falso documental sobre el 23-F fue líder del domingo y rompe el techo de laSexta

Jordi Évole, director del programa "Salvados"
Jordi Évole, director del programa "Salvados"

Un aluvión de mensajes vía Twitter –24 horas después de su emisión junto a #OperacionPalace era «trending topic» nacional–, conversaciones con otros padres en la puerta del colegio donde acababa de dejar a su hijo y una larga lista de espera de periodistas... Así fue el día después de «Especial 23-F ''Operación Palace''» para Jordi Évole, que barrió con un 23,9 por ciento de «share» y más de cinco millones de espectadores. Tan acostumbrado a preguntar, le tocaba responder ante un falso documental que levantó ampollas, soliviantó ánimos y desperezó entusiasmos. Mientras, Jordi Évole, cual hábil funambulista, mantenía el equilibrio.

–Algunos dicen que este falso documental sobre el 23-F era un gancho para ganar audiencia.

–Estaba planificado desde hace siete meses. Y, sinceramente, ¿usted que alguna cadena confiaría en un documental clásico, con una voz en off tremendista y una sucesión de testimonios para lograr más cuota de pantalla? Yo creo que no, ¡si este formato sólo lo emiten las cadenas públicas y en horario de madrugada! Ayer no se emitió «Salvados», era un experimento y podríamos haber pinchado perfectamente. Creo que infravaloramos al espectador. El domingo fue un especial y el próximo volverá «Salvados».

–Otros, a modo de crítica, afirman que no era periodismo...

–Y tienen toda la razón porque nunca se pretendió hacer periodismo, ni era «Salvados». Era un especial, un documental falso con unos actores excelentes. Acepto la crítica. La opinión es libre.

–También se dijo que el especial ha sido una alegría televisiva.

–Y lo comparto. La televisión es un medio que tiene un potencial creativo enorme Lo que hemos hecho ha sido jugar con esas posibilidades, reinventarnos y divertirnos con este trabajo. Si nos pasa factura...

–Dice que estaba planificado desde hace meses, pero la idea germinó hace tres años.

–Sí, estábamos todos los miembros del equipo juntos, de vacaciones y emitían en televisión «Operación Luna». Nos fascinó y pensamos hacer algo parecido con el mismo formato sobre un hecho trascendente de la historia contemporánea de España. Estaba claro que no podía ser otro que el 23-F porque todavía arroja algunas incógnitas. Se lo dijimos a Atresmedia y les entusiasmó. En ese sentido, se lo tengo que agradecer especialmente al director general de Atresmedia TV, Javier Bardají, por su apoyo. Un año antes, contacté con Iñaki Gabilondo para que participase y me dijo que sí, después hablé con Luis María Anson y el resto de lo que participaron. La colaboración de José Luis Garci y cómo se desenvolvió delante de la cámara ha sido una auténtica sorpresa para mí.

–Póngase en la posición de un espectador virgen. ¿En qué momento hubiese pensado usted: «Me están tangando»?

–Hay dos momentos fundamentales: uno, cuando empezamos a hablar de los directores que se barajaron para rodar el falso 23-F y nombramos a José María Flotats, Manuel Summers –por cierto, su hijo David me acaba de mandar un mensaje muy cariñoso por acordarse de su padre– y José Luis Garci. En ese instante ya me habría puesto en alerta. Después, hay otro que ya es definitivo: la afirmación absolutamente delirante de que Manuel Fraga se levantó de su escaño y gritó que tenía hambre.

–Le están comparando con Orson Welles por «La guerra de los mundos».

–¡Este país es una locura, no tenemos ningún sentido de la medida! Cómo nos gusta etiquetar a la gente. Lo mismo un día somos cuatro gamberretes que hacemos preguntas que al día siguiente nos convierten en el estandarte del periodismo de referencia... ¡Orson Welles! Le puedo asegurar que no habrá ninguna obra maestra como «Ciudadano Kane» en mi carrera. Me gustan tan poco los halagos excesivos como las críticas desaforadas.

–¿Se quita importancia?

–Es que el equipo de «Salvados» lo formamos un grupo de gente muy ecléctica que nos gusta mucho la televisión, la información y tenemos un sentido de humor poco ortodoxo. Lo único que queremos es no apalancarnos. Es compatible hacer un periodismo como «Salvados» y este falso documental.