«Las chicas del cable» conectan con Netflix

La plataforma en «streaming» estrena hoy en más de doscientos países su primera producción española protagonizada por Maggie Civantos y Blanca Suárez.

En la imagen, Maggie Civantos, que logró dar un salto importante en su carrera gracias a «Vis a vis»
En la imagen, Maggie Civantos, que logró dar un salto importante en su carrera gracias a «Vis a vis»

La plataforma en «streaming» estrena hoy en más de doscientos países su primera producción española protagonizada por Maggie Civantos y Blanca Suárez.

E n los últimos años de la década de los veinte en Madrid se respiran aires de modernidad ante el próximo acontecimiento que llegará a las portadas de los periódicos. El rey Alfonso XIII se desplaza hasta el enorme edificio que la compañía de telefonía tiene en la capital para realizar una llamada histórica. Es la primera conexión entre España y EE UU, y el interlocutor al otro lado es muy especial, el presidente estadounidense. La expectación es máxima y las telefonistas esperan con emoción a que se desvele cuál de ellas va a asumir esa tarea.

Ése es el comienzo de «Las chicas del cable», que narra la lucha que protagonizan Marga (Nadia de Santiago), Carlota (Ana Fernández), Ángeles (Maggie Civantos) y Lidia (Blanca Suárez) para lograr ser independientes y romper con las ataduras de la época. A pesar de que entre ellas también haya secretos, las cuatro se mantendrán unidas trabajando para la empresa y al tiempo que aprovechan su condición de mujeres trabajadoras. Aunque el esposo de Ángeles trate de convencerla para que abandone su oficio y se dedique a su familia. Suárez afirma que «es una serie feminista sobre cuatro jóvenes dispuestas a romper con sus familias y con su entorno con tal de encontrar su lugar en el mundo. No se conforman con casarse, quieren algo más. En su caso, liberarse de un pasado con nombre masculino que vuelve como un boomerang».

«nos han venido a buscar»

La serie –compuesta por diez episodios– es la primera cien por cien española de Netflix, que tiene tanta confianza en el producto que ya ha anunciado una segunda temporada. Participar en ella llena de orgullo a Suárez porque «dice mucho de la calidad de las producciones patrias en estos momentos. Ellos son los que han venido a buscarnos. Es para ponernos una medalla. Ya era hora de que se reconociese lo que estamos haciendo en España».

Su personaje es el hilo conductor de esta historia en la que también juegan un papel muy importante sus pasados. Porque, a pesar de moverse como pez en el agua por las calles de Madrid, Alba llegó a la capital una década antes, acompañada de un joven al que no volvió a ver desde el momento en el que puso un pie en la estación. Inesperadamente regresará a su vida complicándola un poco más. Junto a ella nos encontramos en el reparto a tres actrices muy conocidas del cine y la televisión de nuestro país. Ana Fernández («Los protegidos») es la luchadora Carlota, mientras que Maggie Civantos («Vis a vis») se mete en la piel de Ángeles, a la que sus amigas consideran la responsable de que pudiesen entrar en la empresa. Por su parte, Nadia de Santiago, que destacó en «Amar es para siempre», asume el papel de la inocente Marga, a la que el destino le tiene reservada una bonita historia de amor.

Yon González («Bajo sospecha») es el encargado de interpretar a Don Francisco, el hombre en el que el presidente de la compañía, su suegro, ha delegado el futuro de la misma. Junto a él estará Martiño Rivas («El internado»), en el papel de don Carlos, el hijo del propietario, el señor Cifuentes, al que encarna Simon Andreu. Concha Velasco ha sido la elegida para interpretar a su esposa, Carmen. Esta mujer tratará de apaciguar los ánimos de su hija Elisa, en la piel de Ángela Cremonte, ya que está convencida de que su marido la engaña.

Tanto González como Rivas se incorporaron al reparto porque «es una ficción cuya trama se desarrolla a partir de una óptica femenina, algo que no es frecuente», cuenta González. Por su parte, Rivas subraya que es una producción en la que coincide una generación de actores jóvenes que nunca le han hecho ascos a la televisión, un hecho diferencial con respecto a otras generaciones de intérpretes. «La mayoría de nosotros hemos coincido en muchas series y nos conocemos muy bien. Puede que esa seña de identidad, esa complicidad, la perciba el espectador». A cargo de la producción ejecutiva se encuentran Teresa Fernández-Valdés y Campos, responsables de dos series de éxito como «Gran hotel» y «Velvet». Estos nombres hacen que la nueva apuesta de Netflix sea ya ganadora.