Erasmus «gratuito» por España para menores

Educadores y padres, reticentes con el programa de Sanidad para «fomentar la cohesión»

Los jóvenes de entre 14 y 18 serán los beneficiarios de esta propuesta que aún está sin concretar
Los jóvenes de entre 14 y 18 serán los beneficiarios de esta propuesta que aún está sin concretar

Educadores y padres, reticentes con el programa de Sanidad para «fomentar la cohesión»

La ministra de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad compareció ayer por primera vez en la Comisión de Sanidad del Congreso. Uno de los anuncios más llamativos que hizo durante sus 90 minutos de discurso y que está relacionado con el Ministerio de Educación es la creación del Programa Cervantes, «un plan de movilidad para nuestros jóvenes dentro de España». Con esta propuesta, «queremos impulsar un nuevo ‘‘Erasmus nacional’’ para jóvenes de 14 a 18 años, para que puedan aprender las diferentes lenguas y tradiciones de nuestro país. Es una forma de tener una visión más global de España, de fomentar la cohesión de nuestro territorio», expuso la ministra. Y es que, de acuerdo con Montserrat, «hemos arrinconado un poco a los jóvenes y ellos son los que lideran los cambios. Queremos acercarnos más a ellos». De ahí que esta propuesta salga de este Ministerio dentro del que se trabajaba para mejorar la situación de los jóvenes. Como ha podido saber LA RAZÓN, este programa, «de carácter voluntario», «posiblemente no necesitará de presupuesto, ya que la idea es que las familias de los diferentes institutos participantes acojan a los menores».

La medida anunciada por la ministra de Sanidad pilló fuera de juego al ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, quien puntualizó que «es sólo una buena idea que ha lanzado la ministra de Sanidad», aunque «habrá que consensuarla con la comunidad educativa. Es un primer proyecto y hay que trabajarlo».

La medida ha sorprendido a las asociaciones de padres y, en general, a la comunidad educativa. Los primeros no ven con malos ojos la iniciativa, pero tienen sus reservas. El presidente de la asociación de padres católicos Concapa, Pedro José Caballero, se mostró extrañado por que se anunciara la noticia sin haber informado previamente a las familias. «No me parece mal, pero habrá que esperar a la normativa; lo sorprendente es que se anuncie desde Sanidad y no desde el Ministerio de Educación». Lo mismo que el portavoz de Ceapa, José Luis Salido. «A priori no nos parece rechazable, pero que nos lo anuncie la ministra de Sanidad cuando el de Educación no sabe nada nos resulta, cuando menos, curioso. Nos debatimos entre la política espectáculo o esperpéntica». Ahora bien, se posicionó en contra de que esta medida pueda tener algún coste económico para los padres. «Hay muchos temas sanitarios de los que hablar para que la ministra de Sanidad nos hable de Educación», sentenció. Mayores reticencias tienen aún los profesores e Inspectores de Educación. El presidente del sindicato ANPE, Nicolás Fernández, no ocultó sus reservas sobre una iniciativa de la que «lo primero de todo es conocer en qué términos está planteada, pero en cuestiones que afectan a menores y las relaciones de familia, los que deben manifestarse son los padres». No obstante, Fernández calificó de «poco recomendable» la iniciativa, a la que ve más inconvenientes que ventajas, sobre todo en la etapa obligatoria, que coincide con un momento complicado para los jóvenes con dificultades, en las que se producen «más situaciones de fracaso escolar». A esta circunstancia añade las diferencias autonómicas en materia educativa. En definitiva, «es un proyecto poco maduro y poco reflexivo».

Tampoco los inspectores de Educación bendicen la medida, pese a que no ha sido explicada en detalle. Para Jesús Marrodán, inspector de Educacion, tiene de positivo la posibilidad de que los alumnos puedan conocer otros lugares de su país pero «el problema es que estamos hablando de menores de edad y cuando un menor está fuera de casa hay que ver cómo aceptan la custodia los otros padres de la familia de acogida». A ello añade los inconvenientes académicos: «Tenemos asignaturas comunes, las troncales, pero hay materias específicas de comunidades autónomas que luego tendrán que ser convalidadas». A ello añade que «son edades complicadas de maduración donde el alumno desea estar con su grupo de referencia». En su opinión, lo que sí se debería favorecer es el intercambio de profesores e inspectores, que «son los que necesitan conocer nuevas prácticas y vivir una experiencia educativa diferente».

Por su parte, la secretaria general del Sindicato de Estudiantes, Ana García, expresó su «desconfianza» ante el anuncio. Pidió que primero se destinen más medios «para que los centros no se caigan a pedazos y haya profesores suficientes».