El 60% de las oportunidades laborales serán para los trabajadores con educación superior

En la próxima década el mercado de trabajo dejará fuera a los jóvenes con formación baja y concentrará las oportunidades en los más cualificados.

En la próxima década el mercado de trabajo dejará fuera a los jóvenes con formación baja y concentrará las oportunidades en los más cualificados. De hecho, cerca del 60 por ciento de las oportunidades laborales serán para trabajadores con educación universitaria o con formación profesional superior, mientras que las opciones para los niveles educativos inferiores apenas serán del 2 por ciento. No en vano, la educación universitaria aumenta en 13 puntos porcentuales la probabilidad de trabajar de un joven respecto a otro que sólo cuente con estudios obligatorios.

Estas son algunas de las conclusiones del estudio “La formación y el empleo de los jóvenes españoles: trayectoria reciente y escenarios futuros”, elaborado por la fundación BBVA y el IVIE.

Además, los autores del informe indicaron que durante la crisis, la formación ha actuado como protección frente al paro de los jóvenes más cualificados. De hecho, señalaron, que así sucederá también durante la próxima década.

En cuanto a las oportunidades por ocupaciones, el informe señala que el sector servicios será el más demandado, con 7,2 millones de empleos entre 2013 y 2025, seguido del sector industrial con 705.000 puestos.

“La crisis ha resultado muy grave para los jóvenes, pero no es la primera vez. Así ha sucedido tres veces en los últimos 40 años”, afirmó Lorenzo Serrano, uno de los autores del estudio durante su presentación esta mañana.

“En todas las crisis la formación ha importado. Y en esta última la diferencia en el nivel de estudios ha sido mucho mayor. La formación no ha sacado a los jóvenes de la crisis, pero sí ha paliado sus efectos”, añadió.

En este informe, subraya también el fenómeno de los “ninis”. Los autores alertaron de que más del 63 por ciento de estos jóvenes que ni estudian ni trabajan cuentan con estudios obligatorios y de menor rango, “lo que puede llevar a problemas en la inserción laboral”.

El informe también llama la atención sobre el escaso nivel de competencias de los jóvenes españoles, tal y como se ha evidenciado en los últimos informes PISA.