El primer profesor que muere en España a manos de un alumno

Abel Martínez Oliva
Abel Martínez Oliva

Abel Martínez Oliva es el nombre del profesor que murió ayer lunes después de que un alumno de Segundo de ESO del centro de Educación Secundaria Joan Fuster, situado en el barrio de La Sagrera, en Barcelona, le atacase con un machete hiriéndole en el tórax. El docente tenía 35 años, era natural de Lérida y hablaba, además de español y catalán, inglés e italiano de forma fluida. Era graduado en Historia y en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Lérida, y se encontraba como sustituto en el centro desde hacía dos semanas cubriendo la baja por enfermedad de una de las profesoras de Ciencias Sociales. De hecho, el profesor se encontraba inscrito en la bolsa de interinos, y durante los últimos años había estado encadenando sustituciones en distintos institutos de Barcelona, ya que no había encontrado trabajo en su localidad.

Tras los hechos, por los que también resultaron heridas otras dos profesoras del centro, Abel Martínez se convierte en el primer profesor en morir a manos de un alumno en nuestro país. El sindicato de profesores ANPE condenaba ayer el trágico incidente en un comunicado que publicaba en su página web, en el que trasmitía sus condolencias a la familia del profesor así como a la comunidad educativa. En el mismo comunicado, el sindicato señalaba que lo sucedido es «un caso absolutamente novedoso y aislado en España, que no debe servir para que salten las alarmas, aunque sí nos tiene que servir para reflexionar y continuar trabajando con más determinación en la prevención y detección de la violencia en los centros escolares». Por otra parte, desde su servicio del Defensor del Profesor, ANPE señala que en su último informe anual sobre convivencia escolar, destaca que «las agresiones y amenazas de alumnos hacia los profesores representan el siete por ciento de los casos analizados, aunque lógicamente no se trata sólo de agresiones físicas con resultado de lesiones, sino de insultos, coacciones y otras actuaciones». El sindicato, además, puntualiza que estas situaciones en las aulas son un reflejo de la violencia latente en la sociedad, y se compromete a seguir trabajando para erradicar cualquier conducta violenta que se produzca en los centros educativos.

Por su parte, el Ayuntamiento de Lérida convocó un minuto de silencio a las doce del mediodía de ayer como acto de condolencia ante los hechos acontecidos en el Joan Fuster de Barcelona. Además, ha suspendido todos los actos oficiales para hoy y ha decretado un día de luto oficial en la ciudad, durante el cual las banderas ondearán a media asta por la muerte del profesor. Por otra parte, el alcalde de Lérida, Àngel Ros, visitó ayer mismo a la familia del fallecido, a la cual trasmitió el pésame en nombre de la ciudad y ofreció todos los servicios municipales que los más allegados del docente pudieran necesitar.

Efe