La España vacía: Siete vecinos por km2

Más de la mitad del territorio español está habitado por sólo un 5% La despoblación ya no es exclusiva de las zonas rurales: provincias medianas como Asturias, Jaén y Albacete también sufren la caída.

Más de la mitad del territorio español está habitado por sólo un 5% La despoblación ya no es exclusiva de las zonas rurales: provincias medianas como Asturias, Jaén y Albacete también sufren la caída.

Los pocos habitantes de Laponia del Sur se han resignado a ser «ciudadanos de segunda». Esta región montañosa se está extinguiendo poco a poco y en silencio por la despoblación. Con un tamaño de 65.000 kilómetros cuadrados, abarca 1.355 municipios repartidos por Soria, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Valencia, Castellón, Zaragoza, Burgos, Segovia y La Rioja, pero apenas cuenta con 480.000 habitantes, el 1% de la población española. De constituirse como una comunidad autónoma, sería la tercera región más grande del país. Y si la Administración no pone en marcha políticas activas se convertirá en un territorio fantasma.

Hoy esta «España vacíada» ha decido unirse para clamar contra la marginación y el abandono. Más de 90 asociaciones se han manifestado en Madrid para pedir al Gobierno medidas efectivas contra el despoblamiento. Los datos bastan por sí solos para que se enciendan todas las alarmas: en el 53% del territorio solo vive el 5% de la población. Y tal como indican los índices de natalidad, –de 1,33 hijos por mujer– y la pirámide poblacional, invertida y envejecida –el 18,8% de los ciudadanos tiene más de 65 años–, Laponia del Sur tendrá que colgar el cartel de cerrado si el Ejecutivo y la Unión Europea no se toman en serio el problema. Así lo advierte Paco Juárez, presidente de la plataforma Teruel Existe, una de las convocantes de la protesta de hoy.

«El paquete de medidas que propuso Pedro Sánchez, con esa idea de reforzar los cuartes en las zonas despobladas, ha sido totalmente improvisado, no entra a fondo en el problema». Sabe de lo que habla. Él formó parte de la comitiva que se reunió con el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero para crear un plan específico para la provincia de Teruel. «Después se creó uno para Soria y Jaén, pero ninguno se ha cumplido por falta de presupuesto».

Juárez está convencido de que «uno de los grandísimos problemas y por el que se genera despoblación es por el aislamiento en materia de comunicaciones». «Ahora, el nuevo asilamiento es la falta de banda ancha, como antes pasó con la autovía o el ferrocarril».

Teruel es la segunda provincia más despoblada y el éxodo continúa «porque no hay oportunidades». Solo en el último año se fueron 1.000 vecinos porque «no se garantizan los servicios más básicos». En el Hospital de Teruel, protestan desde la plataforma, se han cerrado algunas especialidades porque «no hay facultativos que quieran vivir aquí».

«Se nos están robando oportunidades», incide Juarez. Apunta, en primer lugar, al corredor Cantábrico-Mediterráneo «que se nos prometió cuando nos dejaron fuera del AVE». En su lugar, tienen un tren «que tarda nada menos que tres horas a Zaragoza, cuando en coche el trayecto se hace en hora y media». Si Teruel estuviera bien comunicada, insiste, «mucha gente no se iría y se potenciaría el turismo».

La situación que viven en Soria no dista mucho. Es la provincia más despoblada de España, con tan solo 88.600 habitantes, según los últimos datos del INE. Si la tendencia sigue a la baja –en el último año se marcharon 303 personas– pronto podría ser superada por las dos ciudades autónomas de Ceuta (85.144) y Melilla (86.384). Ambas aumentaron su población en 185 y 264 habitantes respetivamente.

En la lista de la España Vaciada Soria ocupa el primer puesto y después le sigue Teruel, con 134.572 habitantes, Segovia (153.342), Ávila (158.498) y Palencia (162.035).

En España hay 78.000 localidades por debajo de los 100 habitantes, 23.000 más que en 1998 y según advirtió el Gobierno, el 30% del territorio concentra el 90% de la población. En Geografía Humana, los territorios con menos de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado se consideran áreas en riesgo de despoblación, y las que están por debajo de 8, en riesgo severo. En este último grupo están a un paso de entrar Teruel –con una densidad poblacional de 9 habitantes por kilómetro cuadrado – y Soria (8,7).

Pero España aún tiene que hacer frente a otro reto extra. El paisaje de los últimos años nos muestra que la despoblación ya no está únicamente ligada a las zonas rurales, sino que ya ha llegado a las capitales de comarca y ciudades medianas. La caída se hace notar especialmente en Asturias, Jaén y Albacete. En los últimos 10 años han perdido habitantes nueve de sus diez mayores municipios. Y muy especialmente en Castilla y león: en Ávila, Burgos, Soria y Zamora, ocho de sus diez mayores localidades han meguado entre 1998 y 2018.

Aunque los porqués del decrecimiento de estas ciudades no son los mismos en cada caso, los sociólogos coinciden en que hay tres factores comunes. En primer lugar, una baja fecundidad; el segundo un aumento de la mortalidad porque quienes se quedan cada vez son más viejos; y tercero, la salida de inmigrantes que vivían en estas localidades, que son los que tenían más hijos y al no tener ataduras osn más propensos a cambiar de residencia.

El 83% lo considera un problema prioritario

Nuestro país afronta un problema demográfico de primer orden y una gran mayoría de los españoles considera prioritario atajarlo. Así se desprende de una encuesta de NC Report que hizo para este diario a finales del año pasado, pues un 83,3% afirmó que es urgente solucionar el problema. Pero cunde el pesimismo: el 89,7% de los mayores de 55 años estiman que la agudización del éxodo rural dará lugar a graves consecuencias. Para la mitad de los encuestados (un 48,5%), la solución pasa por eliminar diputaciones y fusionar ayuntamientos. Los jóvenes son los que consideran que los políticos no están afrontando correctamente la situación.