La reforma sanitaria ahorra 5.100 millones en dos años

Gran parte se debe al copago farmacéutico y a la apuesta por los medicamentos genéricos

Gracias al ahorro se han podido financiar medio centenar de medicamentos destinados a patologías graves
Gracias al ahorro se han podido financiar medio centenar de medicamentos destinados a patologías graves

Ayer se cumplieron dos años de la puesta en marcha de la reforma sanitaria. Concretamente, de la entrada en vigor del Real Decreto de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario que, de acuerdo con su exposición de motivos, buscaba dotar de «solvencia, viabilidad y reforzar las medidas de cohesión para hacerlo (el Sistema Nacional de Salud) sostenible en el tiempo». De la misma manera, la ministra Ana Mato defendió en el Congreso su norma y aseguró que «da continuidad a nuestro actual modelo sanitario y avanza para conseguir la universalidad real de la Sanidad». Pero, sin duda, el principal motivo para poner en marcha todas las medidas era la necesidad de reducir las deudas que había contraído su Ministerio con los proveedores y que llegó a acumular 16.000 millones de euros. A ello hay que añadir el gasto farmacéutico que sólo en recetas, alcanzaba el 19,3 por ciento del gasto sanitario público total en 2012. Y muchas de ellas acaban en la basura porque, de acuerdo con los datos que aportó el Ministerio en 2012, cada año se tiraban 3.770 toneladas de medicamentos.

En este contexto, las medidas de copago, de centralización de compras, de freno al turismo sanitario, de preferencia por la compra de genéricos, así como la imposición de la receta electrónica, han conseguido acumular un ahorro de 5.100 millones de euros. La mayor parte del recorte se ha conseguido gracias a la reducción en la factura de farmacia. Es más: entre los años 2012 y 2013 se han destinado 25.600 millones al Plan de Pago a Proveedores y al Fondo de Liquidez Autonómico. Además, con el ahorro se pueden financiar los medicamentos más innovadores para patologías graves. Sólo entre 2012 y 2013, se han añadido 50 innovaciones.

En el gasto farmacéutico es donde se han focalizado las principales medidas. Por ello, las medidas de bajadas de precios, el impulso de nuevos genéricos y el nuevo sistema copago tanto en farmacia hospitalaria como en las boticas a pie de calle, el Ministerio afirma haber logrado un ahorro en 20 meses de más de 3.040 millones de euros. Además, se ha puesto en marcha la plataforma de compras centralizadas, que permitirá unos ahorros superiores a 1.500 millones. Eso sí, a pesar de todos estos avances a la hora de lograr la eficiencia del sistema, la sociedad también ha sufrido estas medidas y ahora, en la compra de sus medicamentos, deben asumir parte de su coste. Aunque no todos puedan permitírselo, sobre todo si se trata de patologías graves o tratamientos crónicos. Por ello, desde la Organización Médica Colegial (OMC) están elaborando un listado de medicamentos para enfermedades que consideran que deberían estar blindadas y cuyos medicamentos deberían dispensarse de forma gratuita: «Hay cierto tipo de medicamentos con los que no se puede tener ninguna duda, y por eso hay que darlos gratis», afirmaron hace unas semanas desde la OMC. Y añadieron: «hay algunos fármacos que nosotros no habríamos incluido». En lo que se refiere al listado en el que están trabajando, afirman que «estamos en ello. Hay que discriminar entre familias que están necesitadas y enfermedades que tienes que garantizar que tengan el medicamento sí o sí». Y es que las asociaciones de pacientes llevan meses denunciando que muchos enfermos han dejado de tomar sus medicinas por no poder costeárselas. En lo que respecta a los inmigrantes en situación irregular, se han producido varias denuncias en algunas comunidades autónomas por la falta de atención a estas personas, pero desde el Ministerio insisten en que con la reforma sanitaria «se garantiza la asistencia (urgencias, embarazo y menores con cobertura completa), de manera mucho más amplia que en el resto de la UE».

En lo que respecta al punto de la reforma que abordaba la necesidad de un sistema sanitario con una mejor interoperabilidad entre comunidades autónomas, por primera vez las 17 han alcanzado un acuerdo para crear un calendario de vacunación común para todos los niños. También se presentó el pasado año la tarjeta sanitaria única, que funciona en todo el territorio español y se ha generalizado una única base de datos con el historial clínico digital de más de 20 millones de ciudadanos.



Los tres pilares de la reforma

El copago, la piedra angular

A finales del pasado mes de enero, el Ministerio de Sanidad anunció que, desde que se aplicara el nuevo sistema de copago farmacéutico en julio de 2012, el Sistema Nacional de Salud había registrado un ahorro de 2.800 millones de euros. Los datos avanzados por LA RAZÓN confirman que el ahorro ya supera los 3.000 millones de euros. El copago ha supuesto la piedra angular a la hora de recortar del gasto sanitario. Y en este sentido, no ha sido ajena la apuesta por los medicamentos genéricos: a lo largo de 2013, nuestro país se aproximó por primera vez a la media europea en el consumo de estos medicamentos: un 45,8% de los envases facturados.

Compra centralizada

La compra centralizada de medicamentos es una de las medidas estrellas del plan de ahorro. De hecho, se espera que, gracias a esta plataforma, puedan recortarse unos 1.500 millones de euros con cargo al Sistema Nacional de Salud. El Consejo de Ministros ya ha aprobado varias licitaciones con el objetivo de que el Gobierno realice la compra, en común acuerdo con las comunidades autónomas, de diversos productos sanitarios. Recientemente, la ministra Ana Mato manifestó su intención de «avanzar» en lo que respecta a la Plataforma de Compras Centralizadas de medicamentos, lo que «permitirá maximizar los ahorros en adquisiciones del Sistema Nacional de Salud».

Contra el turismo sanitario

Los cálculos del Gobierno estiman que, hasta la fecha, casi 700.000 extranjeros han accedido sin derecho a la tarjeta sanitaria, lo que ha ocasionado un gasto de 917 millones de euros. Para evitarlo, se ha llevado a cabo una clarificación armonizada de la condición de asegurado. De este modo, España puede facturar de manera rápida y directa al país de origen, del mismo modo que sucede con los españoles que viajan al extranjero. Y es que, en opinión del Gobierno, hay ciudadanos extranjeros con solvencia económica que, gracias a lagunas administrativas o recurriendo directamente a la picaresca, se benefician sin derecho y de forma gratuita de los servicios sanitarios de nuestro país.