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La resurrección de Los Ángeles del Infierno en España

La Policía alerta del aumento de la actividad de la organización criminal en los últimos años. Tras la desarticulación de la banda de Mallorca, el mando ha pasado al «capítulo» de Barcelona

Los expertos señalan que se trata de un grupo criminal que funciona con códigos paramilitares
Los expertos señalan que se trata de un grupo criminal que funciona con códigos paramilitareslarazon

La idílica imagen de los amantes de las Harley Davison ofrecidas en títulos como «Easy rider» no tiene nada que ver con la realidad. Los Ángeles del Infierno es un grupo delictivo internacional, fundado a finales de la Segunda Guerra Mundial por veteranos de guerra en California (EE UU) en busca de canalizar toda la frustración acumulada y que han establecido sus ramificaciones por todo el mundo. Una de sus «franquicias», a las que ellos llaman «capítulos», se estableció en España a finales de los 90 –eligieron Baleares por el gran número de turistas alemanes y la facilidad para pasar desapercibidos– y se ha convertido en una organización poderosa, a pesar de los golpes recibidos por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado en las operaciones «Grígori I», «Grígori II» y «operación Casablanca» del pasado mes de julio, con más de 40 detenidos desde 2010. La última se produjo a finales del mes de julio, en la que fueron detenidas 22 personas y se enviaron ocho órdenes de detención a Alemania, país de origen de la mayoría de los detenidos.

Un informe del Ministerio del Interior, elaborado tras la última operación, alerta de la «elevada actividad» de esta organización criminal –la sitúan «a la cabeza la delincuencia transnacional»–, que está fuertemente «jerarquizada y de corte militar» y que toma algunos cargos de las graduaciones militares.

El documento destaca que las últimas operaciones «han permitido descubrir el elevado poder criminal de este grupo en Europa y, de manera especial, en Alemania». Por ello, a pesar de que esta organización ya estaba consolidada en España, «de haber prosperado el establecimiento y predominio de los miembros» procedentes del «capítulo» de Hannover, «habría significado sin ningún tipo de duda un repunte de las actividades delincuenciales de este grupo y un salto cualitativo y cuantitativo importante en su potencial criminal como amenaza a la seguridad del Estado».

También informa de que «el grado de peligrosidad de los miembros alemanes detenidos supera con diferencia al resto de integrantes de los "capítulos"españoles de esta organización, circunstancia reconocida por los servicios policiales de Alemania, que los sitúan a la cabeza de la delincuencia transnacional originaria de aquel país, con un elevado poder económico y una reconocida capacidad de influencia en los ámbitos políticos, judiciales y financieros que, en ocasiones, les han permitido operar casi con total impunidad».

El responsable de cada «capítulo» es el presidente, seguido del vicepresidente, el secretario, el tesorero, el capitán de ruta –encargado de la planificación y de la logística– y el sargento de armas –responsable de seguridad–. Cada delegación reporta a una institución superior. Así, Los Ángeles del Infierno de Mallorca dependen de la dirección europea, ubicada en Holanda que, a su vez, depende de la matriz de Estados Unidos.

El «capítulo» de Baleares fue formado por un grupo de alemanes del «capítulo» de Hannover en los años 90 y no tardaron en hacerse con el control de los clubes moteros. Impusieron con rapidez su carácter delictivo sobre el espíritu motero del resto de clubes y se expandieron con rapidez por toda España. Su centro de operaciones fue el club Centuriones MC, que ya había dado muestras de su carácter delictivo con carreras clandestinas, alteración del orden público, tráfico de drogas, agresiones y su ideología racista y xenófoba. Centuriones MC fue desarticulado en 1996 y se imputaron a sus miembros delitos relacionados con el tráfico de drogas y de armas, robos de vehículos, extorsión y cobro coercitivo de deudas. Tras la operación, el club fue absorbido por Los Ángeles del Infierno y comenzó su expansión por Barcelona, Sabadell, Tarragona, Madrid, Valencia, Alicante, Canarias, Mallorca e Ibiza. Tras la última operación contra el «capítulo» de Baleares, el club de Barcelona ha pasado a ser el «capítulo madre».

Los principales negocios manejados por estas bandas son las líneas eróticas, prostíbulos, centros de tatuaje, negocios inmobiliarios, locales de copas, tráfico de seres humanos, de drogas y de armas, extorsiones, amenazas y compraventa de vehículos.

El presidente de Los Ángeles del Infierno de Mallorca, Frank Hannebuth, logró escapar de la operación con la que las autoridades alemanas desarticularon el «capítulo de Hannover» en 2012. Hannenbuth, de carácter violento, ha tenido que ser trasladado a un módulo de aislamiento porque tras su llegada a la cárcel comenzó a tener problemas con los líderes del centro y protagonizó varias peleas por el control del mando de la prisión.

La organización es espartana. No se permiten traiciones de ningún tipo y cuentan con cargos distintivos por los delitos de sangre. La categoría de «Filthy Few» se concede al miembro que haya cometido un asesinato en beneficio del grupo, distintivo que ostentan cerca de un centenar de Ángeles del Infierno en el mundo.

Para poder acceder a la organización, los aspirantes deben «realizar labores impuestas por la banda, de cara a ganarse tanto la confianza del resto de los miembros como el derecho a portar los parches identificativos –algunos de estos parches han sido prohibidos en Alemania, al igual que ocurrió con la simbología nazi–. Estas labores pasarían por realizar visitas obligadas a otros «capítulos» de la banda a nivel nacional o internacional, cumplir funciones de seguridad, limpieza y logística, y todas aquellas de menor entidad para ser realizadas por un "full member"». Otras categorías son las de «Support» –simpatizantes que hacen donaciones–, «Hangaround» y «Prospect» –primeros escalones de los aspirantes–.

De símbolo a estigma con los «Rolling Stones»

«Easy rider» se convirtió en un símbolo a raíz de su estreno en 1966 y sirvió para que su director y coprotagonista, Denis Hopper, pasara a la historia del Séptimo arte como el creador del cine independiente. Sin embargo, el verdadero espíritu de «Los Ángeles del Infierno» era otro. Esta banda se dio a conocer en 1966 en Altmont (California). Contratados por los Rolling Stones para protegerles durante el concierto, intervinieron en una pelea que terminó con el asesinato a puñaladas de un asistente de raza negra.