Los seis falsos jardineros y albañiles búlgaros que consiguieron un trasplante

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha detectado un fraude a la Seguridad Social que ha permitido a seis ciudadanos búlgaros recibir un trasplante de riñón, mientras otros ocho permanecían en lista de espera. Como ha explicado el comandante Reina, jefe del grupo de Delincuencia Especial de la UCO, "la operación comenzó a principios de la 2015 cuando la oficina regional de trasplantes de Madrid detectó un aumento anómalo de ciudadanos del este que estaban entrando en las listas de espera".

Su "modus operandi"era relativamente sencillo y se inició por el boca a boca de otros ciudadanos que habrían cometido el mismo fraude. Es más, como destaca el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, "aparecieron reportajes en la Prensa búlgara explicando lo fácil que era venir a España para recibir un trasplante de riñón". E insistió en que "se ha conseguido paralizar una práctica de turismo sanitario que es lesivo para nuestro sistema de salud". Y es que, a raíz de estas detenciones, se están investigando otros posibles casos en otras comunidades autónomas.

Estas 14 personas llegaron a nuestro país a finales de 2014, principios de 2015 e iban directamente a alguno de los servicios de urgencias de la Comunidad de Madrid para que les sometieran a hemodiálisis. Mientras recibían esta atención que se da a todas las personas que accedan por el servicio de urgencias, orquestaban el fraude a la Seguridad Social. "Se daban de alta, de forma ficticia, en la Seguridad Social, con contratos de falsos empleadores o se daban de alta en el régimen de autónomos, adoptando profesiones como la jardinería, la construcción o empleados del hogar", detalla el comandante Reina. Pero fue esta elección profesional la que también llamó la atención a los investigadores, "son profesiones incompatibles con los tratamientos de diálisis que obliga a la persona a acudir dos o tres veces por semana al centro sanitario", añadió el consejero de Sanidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos. "A las personas que se encuentran en esta situación les solemos tramitar la baja", insistió.

Falseaban que llevaban más de cinco años empadronados en nuestro país para poder acceder a la tarjeta sanitaria y así, entrar en la lista de espera de trasplantes. "En menos de un año los seis recibieron el trasplante", insiste el responsable de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, ya que "el perfil de los que lo solicitaron era de un enfermo de entre 30-40 años, un perfil que en España no tenemos desde los años 80. Ahora son personas de unos 70 años los que entran en estas listas y como se da prioridad a los más jóvenes, por eso recibieron su trasplante con rapidez", explica Matesanz. Es importante destacar que, mientras en Bulgaria en 2015 se realizaron 58 trasplantes de riñón, en nuestro país el número superó los 2.900 en el mismo año. Tras la detección del fraude, las ocho personas que seguían en la lista de espera han salido de ésta, aunque continúan recibiendo el diálisis aquí, un tratamiento con un coste de unos 50.000 euros al año que sale de las arcas españolas. Con respecto al coste del trasplante, la cifra es similar a la diálisis anual. Es por ello que la Guardia Civil estima que el perjuicio económico de esta trama supera el millón y medio de euros.