Manuel Alonso: «Si no empleamos a nuestros alumnos nos quitan la licencia»

Entrevista al rector de Schiller en España

El rector de Schiller en España asegura que «tenemos que colocar a nuestros estudiantes en sólo seis meses en el sector en el que estudiaron»

Es el único no americano que se sienta en el consejo administración de Schiller International University, que cuenta con campus en EE UU, Alemania, París, Londres y Madrid. «Los europeos tenemos mucho que enseñar a los americanos», dice convencido. Es doctor en Administración de Empresas y economista, pero con 28 años ya fue capitán de la Marina Mercante. «Estuve en la Marina Civil y en la Armada y eso me marcó muchísimo. Me ayudó a madurar y a convivir con el riesgo», dice a la par que muestra los galones que tiene en su despacho.

El actual presidente de Schiller, Russell E. Palmer, reconocido empresario norteamericano (fue presidente de la actual Deloite), puso toda la confianza en él para el campus de Madrid. Cree que la educación del futuro debe estar basada en competencias, en oficios, y esto requiere un entrenamiento constante. Para el rector de esta universidad americana, el profesor no es el cien por cien del sistema. Es de los que piensa que «ir a la Universidad no puede ser una etapa angustiosa de exámenes, hay que pasarlo bien».

- ¿Qué prefiere, grados de tres años o de cuatro? ¿Cómo ve la polémica sobre el tema?

- Es complicado pero lo que me pregunto es si la diferencia entre grados de tres o de cuatro años es fundamental. Lo importante es que la Universidad cumpla sus objetivos. Si van a ser los mismos y se pretende reducir a tres años una carrera, alguien tendrá que explicarlo. Echo de menos que sólo se debata la duración y no los objetivos.

- ¿Cuáles deberían ser los objetivos de la Universidad?

- Hay uno claro: empleabilidad. La Universidad en tiempos pasados tenía como objetivo la transmisión de conocimientos y es una parte importantísima, pero hoy en día la gente va a la universidad porque quiere encontrar un buen empleo. Se puede acceder al conocimiento a través de muchos otros medios. Puedes aprender bastante simplemente a través de la red.

- ¿Por eso tenemos tanto paro en España?

- Las empresas estarían dispuestas a contratar más universitarios si su preparación aportara más valor. Si una empresa se plantea que cada persona que incorpora es un talento, resulta muy atractivo, pero hay muchas que creen que incorporan mano de obra no cualificada. En el caso de España ha coincidido, además, la crisis. Hay un «gap» importantísimo entre lo que se aprende en la Universidad y lo que las empresas hacen.

- Schiller ha apostado por el sistema mensual de enseñanza. ¿Qué ventajas ofrece respecto a otras formas de enseñar?

- En Schiller queremos que el estudiante reciba lo máximo posible de la Universidad y por eso adaptamos la metodología al alumno. El sistema mensual tiene unas enormes ventajas. Cada mes se concentra en una asignatura, con lo cual no hay distracciones.Cuando estudias varias asignaturas a la vez muchas veces no sabes en qué distribuir el tiempo y no es una cuestión de orden personal. Cada asignatura tiene el mismo tiempo y puedes profundizar lo que quieras. Te permite entrar y salir del sistema de acuerdo a tus necesidades. Cuando tienes estudiantes de distintos países que viajan, el poder entrar y salir sin penalización es una ventaja tremenda.

- ¿Tiene fácil convalidación este sistema?

- Sí. Era una barrera hace años, pero ahora estamos reconocidos. Estamos validados dentro del sistema de la UE a través de nuestra universidad socia, que es la de Roehampton. De esta manera, nuestros alumnos estudian asignaturas que a la vez están validadas por el sistema americano y el europeo. Es el resultado de un proceso muy complejo. Esto a nivel de empleabilidad es muy importante porque no se puede imaginar la cantidad de barreras que ponen las empresas cuando el título no es de una zona. Nuestros alumnos, que necesariamente tienen que encontrar trabajo en el mundo internacional, porque para eso les formamos, tienen un título inglés que es válido en 45 países y otro americano que además es reconocido en toda Latinoamérica.

- ¿Qué nivel de empleabilidad tienen sus alumnos?

- Para nosotros no es una cuestión opcional. Tenemos que remitir al departamento de educacion norteamericano todos los años nuestos datos de empleabilidad y de terminación de carreras. La empleabilida se exige. Tenemos que colocar a nuestros alumnos en los seis primeros meses del año en el ámbito en el que han estudiado. Por lo menos a un 75% de nuestro alumnado. Si no cumplimos con ello, tenemos que reportar un incumplimiento. Tienes que hacer un plan de mejora durante un año y, si con ese plan de mejora no progresas, te quitan la licencia.

-¿Que resultados tienen?

-Un 90% de empleabilidad. Tengo la seguridad de que tenemos un cien por cien, pero a veces tenemos dificultades para recabar datos de algunos de nuestros alumnos. Si no te contesta un alumno, aunque sepas que está trabajando, no lo puedes registrar como tal. No puedes mentir. Hay auditorías. Pero nosotros tenemos un secreto por el que no tenemos parados.

-Seguro que a Fátima Báñez le gustaría saberlo...

-La empleabilidad depende de dos cosas: que formes buenos profesionales y que los coloques en un mercado que los demande. Movemos a nuestros alumnos allí donde les necesitan y el empleo está creciendo brutalmente en EE UU. Allí no tenemos ningún problema para colocar a nuestros alumnos. Alemania también necesita gente que sepa idiomas y que se mueva bien en el mercado internacional. Nosotros tenemos el talento, pero si los formáramos en un mercado en el que no hay demanda, no los colocaríamos.

- ¿Qué parámetros aplica a la hora de seleccionar a un profesor?

- La regulación americana y británica tiene requerimientos: hay que tener máster o doctorado. La regulación americana, además, valora muchísimo la experiencia. Nuestros profesores tienen formación internacional, saben manejarse con alumnos de distintas nacionalidades y de sistemas educativos distintos. Todos nuestros porfesores trabajan, además, en el ámbito en el que enseñan.

- ¿Se exige un determinado nivel de inglés para entrar en su universidad?

-El nivel tiene que ser de «advance», superior, o al menos de B2. Si no, los alumnos fallan, no son capaces de expresarse.