La energía eólica española se cotiza en tiempos de crisis

La energía eólica consigue su primer superávit de la historia. España ya dispone de 1.290 instalaciones en 15 comunidades autónomas.

La energía eólica ha conseguido su primer superávit comercial para España, según ha anunciado el Ministerio de Economía. Desde 1971, el Banco de España realiza estadísticas de los datos económicos del país y esta ha sido la primera vez que un sector ha dado resultados positivos, en lugar de déficit. Los combustibles fósiles que suelen ser importados a España han sido sustituidos durante este periodo por la energía del viento, ahorrando 886 millones de euros, como afirma la Asociación Empresarial Eólica (AEE).

Esta energía renovable se convirtió, del 1 de noviembre de 2012 al 30 de abril de 2013, en la principal fuente de energía eléctrica del país, como confirman los datos ofrecidos por la Red Eléctrica de España (REE). Actualmente, existen 1.290 instalaciones, en 15 comunidades autónomas y mil municipios, que generan electricidad a través de los parques eólicos. En los últimos seis meses produjeron electricidad suficiente para el consumo de todos los hogares del país, lo que deriva en una gran rentabilidad económica.

Las energías renovables ganan relevancia cada año, en torno a este avance se realizan habitualmente jornadas y conferencias que informan y estudian la normativa vigente para desarrollar nuevos proyectos. Las características de la energía eólica (respetuosa con el medioambiente, energía barata, no se agota, etc.) es la energía más desarrollada del grupo de las renovables. Ofrece grandes beneficios y crea empleo, tanto rural como industrial, y, además, hay que tener en cuenta que España tiene uno de los mejores sectores eólicos del mundo lo cual convierte al sector en un yacimiento de empleo afirma Carlos Martínez, Director de IMF Business School y Director de un Máster Oficial Universitario en la materia.

La factura de la luz disminuye cuando trabajan los molinos de viento, como consecuencia de la reducción de los precios del mercado eléctrico. El pueblo de Arfons, en el sudoeste de Francia con 182 habitantes, es un ejemplo del efecto de la transformación de los costes en la electricidad. Esta localidad pasó de tener 400.000 euros en 2009 a 2,3 millones de euros para el 2013. Estos ingresos proceden de un parque eólico que han instalado y a los impuestos que paga la empresa que lo gestiona.