¿Por qué tras la elección de Trump aumentó la compra de anticonceptivos?

Las mujeres temían no poder acceder a los mismos si el nuevo Ejecutivo derogaba la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de la Salud a Bajo Precio

“Los hombres y las mujeres de nuestro país no serán nunca olvidados”, dijo en su discurso | Efe

Las mujeres temían no poder acceder a los mismos si el nuevo Ejecutivo derogaba la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de la Salud a Bajo Precio

“Los hombres y las mujeres de nuestro país no serán nunca olvidados”. Con estas palabras, iniciaba su discurso Donald Trump nada más convertirse en el presidente de Estados Unidos. Con un tono conciliador y rodeado de su familia, prometió recuperar el sueño americano. Lo que entonces no sabía es que sus palabras tendría un efecto más sexual que político. Atentos: durante los 30 días posteriores a su elección, la adquisición de métodos anticonceptivos reversibles de acción prolongada aumentó considerablemente. Es decir, son aquellos destinados a proteger a una mujer del embarazo durante un largo período de tiempo, presentan una mayor efectividad porque no dependen de una periodicidad y son reversibles pues su efecto desaparece tan pronto lo abandonen. ¿El motivo de tal “boom”? El miedo de las mujeres a acceder a los mismos si el nuevo Ejecutivo derogaba la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de la Salud a Bajo Precio.

El estudio, publicado en la revista “Jama”, compara la utilización del sistema anticonceptivo, el dispositivo intrauterino (DIU) y el sistema intrauterino (SIU) durante el mes posterior y el anterior a la votación, así como con el mismo periodo de tiempo en 2015. Por aquel entonces, la tasa de utilización de estos profilácticos era de 12,9 mujeres por cada 100.000 antes de las elecciones y de 13,7 mujeres tras las mismas. En el caso de 2016, ocurrió algo similar. Trump dijo: “Soy vuestra voz”; “Solo yo puedo arreglar el sistema”; “Yo lucharé por vosotros” y, casi de inmediato, las tasas pasaron del 13,4 al 16,3. En ambos casos, los autores encontraron “importantes limitaciones” al haber estudiado únicamente a aquellas mujeres que contaban con un seguro médico comercial.