El mercado del autocuidado de la salud sobrevive a la crisis

Este sector se configura ya como el segundo segmento de ventas de las oficinas de farmacia. Dentro del segmento OTC, los productos para cuidado de los ojos, los de aparato circulatorio y respiratorio y los digestivos son los que mostraron un mejor comportamiento

Los productos de dermatología e higiene oral suponen un 30% del consumo
Los productos de dermatología e higiene oral suponen un 30% del consumo

El mercado de medicamentos y productos de autocuidado de la salud descendió en 2012 un 3,2 por ciento en valor económico con respecto a 2011. Pese al descenso, Jaume Pey, director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp), sostiene que «en comparación con el mercado farmacéutico, la bajada es mucho menor, e incluso mejor que el de la prescripción que sufre caídas del 12 por ciento. El mercado del autocuidado de la salud se ha comportado mejor a pesar de estar en un entorno de crisis y de tratarse de productos que no están financiados y que las personas tiene que pagar en su integridad».

Con estas cifras, el mercado de autocuidado de la salud se configura ya como el segundo segmento de ventas de las oficinas de farmacia, con un 26 por ciento, por detrás de los medicamentos de prescripción que se sitúan en un 61 por ciento y por encima de los fármacos genéricos que suponen el 13 por ciento. No obstante, en unidades vendidas, el mercado de autocuidado experimentó una caída del 5,6 por ciento en 2012.

Javier Castro, consumer health manager de IMS Health en España sostiene que «el del autocuidado de la salud es un mercado inmerso en una crisis que dura ya cinco años, a lo que hay que sumar cambios regulatorios y en el modelo de farmacia». No obstante, Castro matiza que el descenso en las ventas del mercado de autocuidado de la salud fue menor que el del conjunto del mercado farmacéutico, que cayó un 5,7 por ciento entre enero y diciembre de 2012 con respecto a 2011.

Garantía de seguridad

Sin embargo, Pey insiste en que «la farmacia supone un aval para el consumidor porque detrás de ella hay personas que en un momento dado pueden aconsejar. Por eso, nos parece importante destacar lo bien establecido que se sitúa el canal farmacia para desarrollar segmentos de autocuidado que no sean sólo medicamentos».

Dentro del mercado de autocuidado, el segmento de OTC, que engloba a medicamentos no sujetos a prescripción médica y no financiados, complementos alimenticios, plantas medicinales y medicamentos semiéticos –fármacos reembolsables que pueden adquirirse también sin receta médica–, cayó un 3,8 por ciento en 2012, alcanzando un valor de 1,588 millones de euros.

Parte de esta caída se puede atribuir al efecto de la crisis económica, pero también a que algunos sectores de gran crecimiento en años anteriores, como los productos para el tabaquismo o los de control de peso, experimentaron una evolución negativa durante el año pasado. «Estamos en un momento de cambio profundo en el sector farmacéutico y, muy especialmente, en el campo del autocuidado de la salud», afirma Pey. Y añade que «ahora asistimos a productos más de tratamiento preventivo como probióticos o los que nos ayudan para las articulaciones y es positivo porque su uso evita llegar a patologías crónicas más adelante».

Pey insiste en la necesidad de contar con marco regulatorio «estable y predecible» que proporcione confianza a las empresas para realizar las inversiones necesarias en innovación. Asimismo, agrega que los consumidores «deben entender que para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud tendrán que hacer frente al importe de los tratamientos para dolencias leves, tal y como ocurre en el resto de países de Europa».

Dentro del segmento OTC, los productos para cuidado de los ojos, los de aparato circulatorio y respiratorio y los digestivos son los que mostraron un mejor comportamiento. Por el contrario, los más afectados por los descensos de ventas fueron los productos de control de peso, las vitaminas y minerales y los analgésicos. También cayeron las ventas en farmacia de productos de dermocosmética un 2,2 por ciento, si bien el descenso de este segmento muestra signos de estabilización. Hay que tener en cuenta, según Pey, que «los segmentos de dermatología e higiene oral suponen un 30 por ciento del consumlo, lo que indica lo importante que es el negocio de la cosmética. La farmacia ha ido con los años cogiendo especialización de campo y el consumidor cada vez exige más. En el caso de una crema, por ejemplo, no basta con que sólo hidrate, ya que debe tener algo más como vitaminas o filtro solar, entre otros».