Víctimas italianas: «¿Por qué enviaron a mi padre a la ‘‘zona roja’’?»

La opinión pública de Italia pide a gritos que «Igor, el Ruso» sea juzgado en este país. Mientras los medios siguen de cerca y con suma atención la mediática comparecencia de Norbert Feher en los juzgados españoles, se ha filtrado a la Prensa una carta dirigida al fiscal de Bolonia, firmada por los niños de una de las víctimas italianas del asesino. Tras la comparecencia pública del fiscal jefe de Bolonia, Giuseppe Amato, explicando a los medios que el trabajo policial había resultado un éxito, Frank y Emanuele Verri, los niños de Valerio Verri, guardia forestal asesinado por Feher, reaccionabana través de una carta: «Nuestro padre amaba el medio ambiente y su tierra, por eso trabajaba como voluntario salvaguardando la provincia de Ferrara. Lo mataron el pasado abril, mientras estaba en un coche de la policía provincial». Al parecer, según su relato, Valerio se encontraba en una zona que había sido acotada por la posible presencia del asesino, «zona roja» lo llaman en la carta. «Mostraba el retrato de “Igor, el Ruso” y advertía a la población de que debía llamar a la policía si se cruzaban con él». «Efectivamente, lo encontró. Y a partir de ahí, todos sabemos cómo ha acabado la historia». Lo que se preguntan los hijos de Verri, sin embargo, es el motivo real por el cual los trabajos de búsqueda de este ex militar serbio se paralizaron después del asesinato de su padre y no antes. Lo que parece extrañarle a los chicos es que se su padre formase parte de las acciones de búsqueda cuando según el comandante de los carabinieri, no tenían certeza sobre la presencia de Igor en aquella zona. Por lo que «¿por qué mi padre debía estar allí?». Lo que puede ser una carta de desesperanza, de tristeza y de desahogo para unos chicos que se han quedado sin padre, concluye así: «Es solo nuestro padre, un trabajador jubilado, una víctima involuntaria de su deber». Una afirmación que, según la opinión pública, deja entrever en la carta una doble lectura, donde denuncian una mala praxis policial.