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Viuda, divorciada...y la extraña muerte de una hija en Burgos

El padre de su segunda hija fue el que halló el cadáver de la otra niña. Se había «tirado por la ventana»

  • «¡Qué guapas!», dice Ana Julia en su perfil de Facebook
    «¡Qué guapas!», dice Ana Julia en su perfil de Facebook

Tiempo de lectura 2 min.

13 de marzo de 2018. 11:26h

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13/3/2018

Llorando, compungida... así se mostró desde el principio la que fuera novia del padre de Gabriel, Ana Julia Quezada, detenida por el crimen del pequeño de ocho años. Esa doble cara es la que muchos vecinos de Burgos recuerdan de ella. Aunque ninguno pensara que esta mujer que trabajó cara al público en hostelería y en una carnicería era capaz de hacer algo así, destacan de ella que se movía por interés. Natural de La Concepción de La Vega, en la República Dominicana, Ana Julia llegó a España hace más de 20 años. En concreto, el 17 de mayo de 1993 la detenida obtuvo un visado para entrar en España. Llegó sola a Burgos, dejando a una hija en su país natal. Al año siguiente, Ana Julia logró la residencia al casarse con Miguel Ángel Redondo en 1994. Un año y medio después vino la hija que tuvo en la República Dominicana y se fue a vivir con su madre, su pareja y Yudith, la hija que habían tenido. Pero en 1996 la hija mayor de Ana Julia muere en trágicas y sospechosas circunstancias: se «cayó» por una ventana, un caso que se cerró como una muerte accidental, tal y como adelantó LA RAZON. Miguel Ángel declaró a los agentes que esa noche se fue a dormir sobre las 22:30 horas y que al despertarse fue a la habitación de las niñas. Ridelca, la hija mayor de la detenida, no estaba en la cama. Es entonces cuando fue al cuarto donde las niñas jugaban y vio que la ventana que daba acceso al patio anterior estaba abierta. Se asomó y allí estaba Ridelca, muerta en el patio. Ese día la madre sufrió una gran excitación nerviosa, que contrasta con la aparente tranquilidad con la que se ha estado mostrando desde la desaparición de Gabriel hasta el día que «encontró» la camiseta interior del pequeño que quería ser biólogo.

Tras la muerte de su hija mayor, Ana Julia tuvo varias relaciones. «El Correo de Burgos» publicó que, según los familiares de un burgalés fallecido con el que había tenido una relación, la detenida «sólo se mueve por interés, por dinero». Sus amigos, eso sí, guardan silencio.

Pasó el tiempo y la detenida conoció a su siguiente pareja, Sergio, otro burgalés. En unas vacaciones conocieron Níjar (Almería) y les gustó tanto que en 2014 la pareja se fue a vivir a esta zona. En Las Negras abrieron un bar, «Black», que ya no está en funcionamiento. Es en este entorno donde Ana conoció al padre de Gabriel. Pasaron los meses y Ángel Cruz empezó a llevar a su novia a casa de su madre en Las Hortichuelas (Níjar). La relación de ella con el pequeño no era muy buena, tenía celos. Y sin embargo, aquel fatídico martes en el que desapareció Gabriel la abuela paterna y ella estaban solas con el menor. El padre se había ido a trabajar. Fue ella la que le vistió, la que halló la camiseta, la que fue capaz de permanecer al lado de esos padres durante la búsqueda sin romperse.

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