¿Que pasaría si una bomba explota en una central nuclear ucraniana? ¿Llegarían los residuos a España?

La preocupación por bombardeos a la central Zaporiya, en Ucrania, aumenta los riesgos de una guerra cuyas consecuencias duren décadas

Imagen de la serie Chernobyl.
Imagen de la serie Chernobyl. FOTO: HBO

Las amenazas de bombardeo en la zona de la central nuclear de Zaporiya son cada vez mayores. Y las autoridades alertan de las consecuencias que podría traer una explosión en el reactor no solo para la población local sino en miles de kilómetros a la redonda. ¿Qué pasaría si esto sucede? ¿Llegarían a España los residuos radiactivos? El ejemplo más cercano que tenemos al respecto es lo que ocurrió en la central de Chernobyl, también en Ucrania, en 1986.

Una fusión o explosión en una instalación nuclear puede provocar que una gran cantidad de material radiactivo se libere al medio ambiente. Cualquier combustible o desecho vaporizado eventualmente volvería a caer en un fenómeno conocido como “lluvia radiactiva”. Los residuos, eventualmente, serían tanto o más peligrosos que el propio combustible nuclear.

Sin profundizar en los procesos de producción de energía nuclear, hay que señalar que las reacciones típicas de la energía nuclear comienzan con una mezcla de uranio-235 y uranio-238, estroncio-90 y también yodo-131. Este último tiene una vida media de 8 días (la vida media es el tiempo que tarda en decaer la mitad del valor original de alguna cantidad de un elemento radiactivo). Por ejemplo, después del desastre de Chernobyl, el yodo-131 de la lluvia radiactiva se concentró en las glándulas tiroides, lo que provocó dosis de radiación agudas y localizadas en ese órgano. El estroncio se comporta químicamente de forma muy parecida al calcio, y hubo un período después de Chernobyl en el que la leche se descartó debido al alto contenido de estroncio. Otros isótopos radiactivos, como el americio-241, siguen contaminando siguen contaminando las zonas afectadas ya que tienen una vida media que dura más de mil años.

Después de 36 años de la explosión en Chernobyl, aún hoy es posible ver los efectos en el medio ambiente. Por ejemplo, apenas dos días después de la explosión del reactor 4, el 28 de abril, los vientos llevaron las partículas radiactivas hasta Suecia, a unos 1100 kilómetros de distancia. En total el material radiactivo se esparció por un área de 200.000 km cuadrados de tierra están contaminadas en diversos grados. Y mucho de este material, debido a su larga vida media, seguirá presente durante miles de años. Y muy lejos también en el espacio.

De acuerdo con un vídeo del Instituto de Radioprotección y Seguridad Nuclear de Francia, la nube radioactiva viajó desde Chernóbil hacia el resto de Europa, aunque no llegó a España y Portugal… por muy poco, aunque sí estuvo muy cerca de las islas Baleares como se puede ver.

Radiation fallout plot over Europe during Chernobyl incident (1986)

Sin embargo, países vecinos, como Francia e Italia, no tuvieron tanta suerte. Franceses e italianos debieron permanecer en casa durante día y se advirtió sobre el consumo de frutas, verduras y productos animales debido a su posible contaminación. En el Reino Unido, más precisamente en Gales, se sacrificaron miles de animales de ganadería debido a la contaminación.

Han sido varias las voces que han alertado de que una explosión en Zaporiya sería 10 veces peor que Chernobyl, pero comparar ambas centrales no es una buena opción. Las medidas de seguridad en esta última son mucho mayores de las que tenía Chernobyl en su momento y, pese a que se trata de una de las centrales más grandes del mundo y la mayor de Europa, hay muchos otros factores a tener en cuenta.